​Andrónico Luksic: Si el Puerto de Antofagasta está contaminado la autoridad debe cerrarlo ya

“Si el Puerto de Antofagasta está contaminado, la autoridad debe cerrarlo ya”, señala Andrónico Luksic a través de una declaración pública en sus redes sociales, en respuesta a una publicación de El Mostrador, en la cual se responsabiliza al Puerto de Antofagasta, de propiedad estatal pero entregado en concesión al grupo Luksic, por la contaminación con metales pesados que aqueja a la población de esa ciudad.

“El dueño del puerto es el Estado de Chile y Antofagasta Terminal Internacional (ATI) es su concesionaria. Por lo tanto, es la autoridad la que debe tomar esa decisión y si así lo resuelve, lo acataremos con todos los costos que esto implica.

Como familia, estamos vinculados al puerto hace 15 años a través de FCAB (Ferrocarril Antofagasta Bolivia) y desde 2011 como accionistas mayoritarios de Antofagasta Terminal Internacional (ATI). La empresa ha trabajado arduamente, y siempre bajo el amparo de la legislación vigente, para que el puerto esté hoy mejor que nunca antes en su historia. Antes de la concesión el mineral se acopiaba al aire libre. Hoy no solo las operaciones del puerto son 100% herméticas, sino que también las de transportistas, mineras y Empresa Portuaria de Antofagasta (EPA).

Mi familia y yo hemos sido testigos de la histórica contaminación de metales pesados en Antofagasta. Que estudios recientes indiquen, como señala El Mostrador, que en la ciudad se concentra una enorme cantidad de cobre, zinc, plomo y arsénico no es novedad. Que se señale que la presencia de estos minerales tiene relación con una alta presencia de cáncer en Antofagasta, tampoco es nuevo. Es un tema que me importa: mi padre y mi hermano murieron de cáncer. Yo mismo soy parte de una lista de riesgo, por la presencia histórica de arsénico en el agua potable; de hecho, eso nos motivó –a través de Aguas Antofagasta- a desalar el agua de mar para el consumo.

Pensar que eliminando el puerto se acaban los problemas de contaminación en Antofagasta es miope, más aún cuando está sobre la mesa un lamentable problema multifactorial, de larga data y complejo, que va mucho más allá de una empresa. Antofagasta nació como un campamento minero. El puerto existe desde el acta de fundación de La Chimba, del 22 de octubre de 1868, cuando la ciudad era boliviana y desde entonces se acopió y transportó concentrados sin ningún resguardo.

El contrato de concesión de 2003 describe a ATI como un puerto minero y público, y establece la obligación de recibir, acopiar y despachar todo tipo de cargas. Además, impone el deber de prestar servicio a Bolivia, para que Chile pueda cumplir con el Tratado de Paz y Amistad de 1904.

En los últimos 4 años, ATI ha aportado a la empresa estatal por concepto de concesión un total de 28,5 millones de dólares, mientras que la compañía en ese mismo lapso ha sufrido pérdidas por 12,5 millones de dólares. Sí, pérdidas. Este terminal está muy lejos de ser un buen negocio.

Tengo la tranquilidad de que nuestras empresas y todos sus equipos trabajan día a día de manera responsable, con el firme propósito de mejorar sus estándares, seguir contribuyendo al desarrollo de Chile, dando buenos empleos y siendo un aporte para las comunidades con que se vinculan. Si el Puerto de Antofagasta está contaminando, la autoridad debe cerrarlo ya”.

 

Miércoles 12 de septiembre de 2018.

Fuente: Estrategia.cl