Graves efectos por sequía impulsan al Gobierno a crear Subsecretaría del Agua

    Graves efectos que van desde Atacama hasta el Maule por la fuerte sequía junto a un Informe del Banco Mundial del primer mandato de la Jefa de Estado, serán claves en el diseño del nuevo sistema que regulará el agua en Chile.

    A toda marcha avanzan los equipos técnicos de la Dirección General de Aguas (DGA) en conjunto con el Ministerio de Obras Públicas, en la elaboración de un informe que presentarán a la Presidenta Michelle Bachelet y que trata sobre la creación de una inédita institucionalidad para recursos hídricos.

    La nueva estructura que incluirá la creación de una Subsecretaría de Recursos Hídricos hará frente a la extensa sequía que se prolonga por más de cinco años entre las regiones de Atacama a Valparaíso, y que se ha combatido a través de planes de emergencia.

    De hecho, la Jefa de Estado anticipó los cambios al sistema que regula los recursos hídricos en su Programa de Gobierno, asegurando que “la institucionalidad pública en este ámbito es insuficiente y no efectiva para cumplir los roles fundamentales de planificación, normativo, de fomento, diseño de política, regulación y fiscalización”.

    Pero fue a través de un documento reservado de la DGA -al que tuvo acceso PULSO-  donde se evidenciaron las intensiones del Ejecutivo en esta materia.

    El organismo dirigido por el abogado Carlos Estévez respondió un oficio de la presidenta del Senado, Isabel Allende, quien consultó respecto de la viabilidad de crear la denominada Subsecretaría del Agua.

    En el escrito, la unidad señala que dicha figura “permitiría una mejor distribución de los recursos del Ministerio de Obras Públicas, superando los déficit tradicionales de la DGA”. Además reordenaría los programas presupuestarios  de la DGA y la Dirección General de Obras Hidráulicas (DOH).

    “El documento permitiría a cualquier parlamentario proponer al Congreso un acuerdo para solicitar a la Presidencia de la República la creación de una Subsecretaría de Recursos Hídricos dependiente del Ministerio de Obras Públicas”, sostiene el escrito enviado a la Presidenta del Senado, Isabel Allende.

    ¿Cómo se llevaría a cabo, en concreto, esta Subsecretaría de Recursos Hídricos?

    El mismo documento de la DGA revela los pasos a seguir: “El mecanismo identificado, permitiría proponer su implementación como una reforma al DFL 850 del Ministerio de Obras Públicas, cambiando el nombre de dicho ministerio por el de Ministerio de Obras Públicas y Recursos Hídricos, sin necesidad de modificar las funciones del MOP, según el artículo 3 de la ley”.

    Este último artículo, según la DGA, permite dar cabida a las nuevas funciones y atribuciones respecto de los recursos hídricos que se requiere asignar a la nueva institucionalidad.

    Altas fuentes ligadas al proceso señalan que la misma inquietud, respecto de la creación de la nueva institucionalidad, hizo llegar al MOP, el presidente de la Cámara de Diputados, Aldo Cornejo.

    Las mismas fuentes sostienen que el objetivo de personeros del MOP es que la Presidenta Bachelet anuncie este nuevo estamento en el marco del Discurso de 21 de Mayo, sin embargo, la decisión final recae en la Jefa de Estado. Por lo mismo, los técnicos de la DGA trabajan en la propuesta que se presentará a la Mandataria.

    La idea de crear este organismo también ha avanzado positivamente en el Comité de Ministros de Asuntos Hídricos. Sin embargo falta sólo la decisión final que está en manos de La Moneda.

    En todo caso, la idea de crear una Subsecretaría del Agua en nuestro país no es nueva.

    Durante el primer mandato de Michelle Bachelet, el Ministerio de Obras Públicas encomendó un informe al Banco Mundial y sus conclusiones siguen siendo una base para los cambios que se evalúan.

    Dicho estudio critica la multiplicidad de instituciones a cargo de diseñar políticas públicas en torno al agua.

    Una de las presentaciones del Delegado Presidencial para los Recursos Hídricos, Reinaldo Ruíz, recoge justamente esta materia (ver tabla).

    Entre los cambios que recomendó el  Banco Mundial está justamente el de la creación de una Subsecretaría y que ésta dependa del Ministerio de Obras Públicas.

    De esta forma, la entidad aseguró que el objetivo es que las políticas públicas entorno al elemento vital radiquen en un sólo estamento.

    Fuente: Pulso