Derecho denegado al agua y la oportunidad constitucional

Chile está viviendo una crisis social y ambiental a consecuencia de desigualdades estructurales y en un contexto de crisis hídrica extrema, sequía prolongada y tendencia de mayor escasez de agua a consecuencia del creciente calentamiento global. La votación de ayer que rechazó consagrar el agua como un bien público y establecer el acceso al agua como un derecho humano, garantizado por el Estado, evidencia una insensibilidad demencial ante la extrema desigualdad en el acceso a dicho recurso en el país, lo que afecta a millones de personas desde Arica a Chiloé, a la mayor parte de los poblados rurales y a toda la agricultura de subsistencia, a los cuales estamos condenando a la miseria y la migración.

Ayer la Sala del Senado votó por 24 votos a favor y 12 en contra la reforma constitucional para consagrar el agua como bien público. Pero debido al quorum 2/3 , aunque la votación a favor fuera el doble de la votación en contra, la reforma se perdió (se necesitaban 29 votos). Perdimos, como hemos perdido históricamente las reformas constitucionales, porque este quorum permite a la minoría de los chilenos mantener un régimen injusto en lo social y en lo ambiental. Reducir esta aberración requiere que la nueva Constitución sea escrita por una Asamblea Constituyente, de representantes elegidos directamente por la población, lo cual permite reducir la distorsión de los 2/3.

Chile está viviendo una crisis social y ambiental a consecuencia de desigualdades estructurales y en un contexto de crisis hídrica extrema, sequía prolongada y tendencia de mayor escasez de agua a consecuencia del creciente calentamiento global. La votación de ayer que rechazó consagrar el agua como un bien público y establecer el acceso al agua como un derecho humano, garantizado por el Estado, evidencia una insensibilidad demencial ante la extrema desigualdad en el acceso a dicho recurso en el país, lo que afecta a millones de personas desde Arica a Chiloé, a la mayor parte de los poblados rurales y a toda la agricultura de subsistencia, a los cuales estamos condenando a la miseria y la migración.

En este contexto político, es clave que los senadores avancen en la aprobación de la reforma al Código de Aguas que hoy se tramita en la Comisión de Agricultura, ya que en dicho texto se garantiza a la población el acceso al agua y se establecen prioridades de uso para la gente, las actividades de subsistencia y la protección de las fuentes de agua. Además de importantes medidas para poner fin a la degradación de las cuencas y acuíferos y terminar con el acaparamiento y la especulación.

Las organizaciones ciudadanas estaremos alertas  vigilando este proceso, y transparentaremos a la ciudadanía cómo votaron los senadores en la reforma constitucional, y como votarán la reforma al Código de Aguas.

Jueves 9 de enero de 2019

Publicada en El Mostrador