Mina Invierno declara “confianza” en que Corte Suprema revocará la resolución que frenó operaciones

    Copec indicó que el estudio legal que lleva la causa opina que ‘resulta posible afirmar que hay motivos suficientes’ para que se ‘revoque la resolución del Tribunal Ambiental’.

    Fue el 21 de agosto del año pasado cuando el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia selló el paso del polémico proyecto Mina Invierno a terapia intensiva al anular la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) que autorizaba la utilización de tronaduras en su operación. Así, se apagaba el yacimiento ligado a Empresas Copec y Ultramar, causando -a juicio del propio presidente de la primera compañía Roberto Angelini- un ‘enorme perjuicio’ económico a sus colaboradores, accionistas y la comunidad donde se inserta.

    El golpe fue tal que un mes después Mina Invierno, el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) y representantes de los trabajadores presentaron un recurso de casación ante la Corte Suprema para intentar revertir la sentencia desfavorable, lo que estuvo acompañado de informes y antecedentes técnicos de apoyo. Sin embargo, a casi un año de este hito, el máximo tribunal aún mantiene la incertidumbre sobre el futuro de la iniciativa ubicada en la Región de Magallanes. Incluso, todavía no se designa al relator de la causa.

    Pese al incierto panorama, aún hay confianza en el veredicto, ya que habría al menos dos señales que podrían dar muestras del fin de la agonía para la iniciativa al menos en la vereda legal: el tiempo transcurrido y la división de los apoyos.

    En su última entrega de resultados, – donde se refirió a la contratación del estudio de abogados Ortúzar, Vergara & Boetsch para su representación ante la Corte Suprema-, Empresas Copec indicó que estos asesores opinan que ‘atendido el estado actual de la causa, y de acuerdo con su experiencia y por el hecho de que la sentencia del Tribunal Ambiental de Valdivia no fue unánime, resulta posible afirmar que hay motivos suficientes para que la citada Corte revoque la resolución del Tribunal’.

    Esto último porque el ministro del Tribunal Ambiental de Valdivia, Iván Hunter, se convirtió en el voto disidente del fallo del organismo que -por mayoría de dos contra uno-puso en jaque al proyecto el año pasado.

    Consultado, el gerente general de Mina Invierno, Guillermo Hernández, es enfático: ‘No podemos anticipar la decisión de la Corte Suprema, pero tenemos confianza en que prime el derecho y la razón técnica y científica. Efectivamente el fallo del Tribunal Ambiental de Valdivia no fue unánime y el voto de minoría fue muy claro al respecto’.

    El ejecutivo señala que tanto los modelos predictivos como los informes de los organismos técnicos, comprueban que ‘no hay afectación significativa al componente paleobotánico, y que, existiendo todas las medidas de resguardo para la protección y rescate de los hallazgos, no cabía sino conservar la RCA que autorizaba las tronaduras’.

    Hernández explicó a DF que ‘el dictamen es la expresión de los problemas que adolece la institucionalidad ambiental de nuestro país. Instancias de decisión alejadas del ámbito técnico, de una excesiva judicialización y demoras, que desestiman acuciosas y extensas evaluaciones técnicas, terminan causando un daño irreparable a iniciativas de inversión y desarrollo’.

    Mantenimientos y más despidos en la recta final

    Sobre la situación actual de la iniciativa, el gerente general de Mina Invierno sostiene que todas las faenas de movimiento de estéril, extracción de carbón y embarques se encuentran detenidas. Las últimas tareas destinadas a la extracción de estéril se detuvieron en junio del año pasado, continuando el resto del año con la extracción del carbón ya despejado, paralizando la flota dedicada a la extracción y transporte de carbón en marzo.

    A lo que se sumó que la primera semana de abril se realizó el embarque final paralizando así también la operación del puerto. ‘A partir de ese momento solo estamos efectuando actividades orientadas a la preservación de las instalaciones e infraestructura y de cumplimiento de los compromisos medioambientales establecidos en los planes de paralización aprobados por el Sernageomin’, afirma.

    La secuela más latente fue la salida de trabajadores. Si bien la reducción de personal se inició el 2019, en abril de este año -luego del último embarque- ese proceso continuó.

    ‘A la fecha y muy a nuestro pesar más de mil trabajadores, entre personal propio y contratistas que se desempeñaban de manera directa en la faena, han sido desvinculados’, reconoce Hernández.

    Y relata que ‘los trabajadores de Mina Invierno me lo decían, nos da rabia e impotencia que el Tribunal Ambiental de Valdivia haya tomado esa decisión, sin jamás haber puesto un pie en la mina. Desafortunadamente esto ocurre en el contexto de grave la crisis económica que vivimos’, aludiendo a la emergencia derivada por el Covid-19.

    Fuente: Diario Financiero