Hidrógeno: buscan explotar el potencial que tiene Magallanes con este combustible

    Está calificado como el recurso energético del futuro, pero en la región aún no es un tema prioritario, a nivel gubernamental,
    en medio de la crisis por la pandemia. Sin embargo, hay sondeos de privados para usar dicho potencial.

    Quizás no es un tema inmediato porque las urgencias son otras. Sin embargo, puede convertirse en una de las principales actividades económicas del futuro para la Región de Magallanes, cuya economía experimenta un serio deterioro producto de los efectos de la pandemia.

    A partir del viento con la energía eólica y del mar, a través de la energía mareomotriz, la zona austral ofrece dos insumos importantes con los que se puede impulsar la generación de un nuevo combustible: hidrógeno verde, amigable con el medio ambiente y cuyos principales mercados compradores están en Japón y países europeos.

    La Corporación de Fomento y de la Producción, Corfo, lidera la llamada Mesa del Hidrógeno, que se conformó hace un año para explorar las potencialidades y opciones de levantar posibles negocios en torno a esta alternativa energética.

    Marcelo Canobra, director regional de la Corfo, resalta que el hidrógeno verde se está consolidando a nivel mundial como vector energético de gran impacto, fundamentalmente por su rol de mitigador de emisión de gases de efecto invernadero.

    “A nivel global, quienes logren producir a un costo en torno a los USD 2/kg H2 podrán insertarse en un mercado que al 2023 se estima bordeará los USD 200 billones/año. Por otro lado, en promedio, tres cuartas partes (75%) de la matriz de costos de producción de H2 vía electrólisis corresponde al insumo de energía eléctrica, donde, la Región de Magallanes, por su condición geográfica, posee tal vez el mejor potencial eólico del planeta, con factores de planta del orden del 53% (más eficientes que la energía solar), lo que asegura un costo kW/hr muy competitivo en producciones a gran escala.” precisa Canobra.

    El potencial eólico de Magallanes sostiene limitaciones técnicas de crecimiento para la generación eléctrica a nivel regional que es de pequeña escala, tampoco es posible interconectar generación eléctrica al Sistema Interconectado Central (Sic). Sin embargo, agrega que  “con un factor de planta que duplica el promedio nacional de esta tecnología, sabemos que en los próximos años será económicamente viable realizar inversiones de parques eólicos ‘dedicados’ a gran escala para la producción de hidrógeno verde y posterior transformación en, por ejemplo, amoniaco, metanol, etc.”.

    El director regional de Corfo destaca que actualmente en Magallanes confluye una serie de empresas de hidrocarburos que operan con la misma logística que la requerida por el H2 verde. Además, hay varias compañías e instituciones académicas (internacionales, nacionales y regionales) con experiencia reciente en aplicaciones del H2 interesadas en participar en la industria, de modo que el desafío de Corfo es conformar un consorcio tecnológico que se encargue de eliminar los actuales “cuellos de botella”, de modo que esta nueva industria se consolide lo antes posible y no en 10 ó 15 años más, como sería el caso de dejar al sector evolucionar en forma natural.

    El gerente de Enap Magallanes, Rodrigo Bustamante, destaca lo que está desarrollando Corfo y que ellos están dispuestos a apoyar, aunque al interior de la empresa hasta ahora sólo han trabajado en ideas conceptuales, pero nada definitivo.

    Las fuerzas del
    viento y del mar

    Para el ingeniero y presidente del Sindicato de Profesionales de Enap, Guido Kusanovic, “el potencial y las expectativas son enormes. Puede perfectamente constituir un nuevo hito en Magallanes, como lo fue en su momento el descubrimiento del petróleo en 1945. El potencial se fundamenta en que para producir hidrógeno verde se requiere disponibilidad de energías renovables y Magallanes tiene una de las mejores condiciones en el mundo para dos de ellas: eólica y mareomotriz”.

    Igualmente coincide en que el hidrógeno verde está calificado como el combustible del futuro, debido que al utilizarlo no produce CO2 u otros gases de efecto invernadero y por lo tanto es considerado como una de las mejores alternativas para reemplazar, gradualmente, a los combustibles fósiles.

    Kusanovic no duda que para Magallanes es una gran oportunidad de desarrollo, porque la limitación histórica que hemos tenido para impulsar la utilización a gran escala de energías renovables, ha sido la baja demanda energética regional, por tanto, al tener un uso industrial -como lo es la producción de hidrógeno verde- pasaríamos a ser exportadores de energía verde y transformarnos en un polo mundial en esta materia, con el consiguiente positivo impacto en la actividad económica regional.

    Recalca que así nos podríamos transformar en líderes mundiales de esta industria y generar una nueva actividad económica en la región, amigable con el medio ambiente, generando empleo y desarrollo para los magallánicos.

    Consultado de qué forma visualiza que Enap Magallanes debería estar a la vanguardia de esto, Kusanovic opina que “el futuro hay que buscarlo y crearlo desde hoy. Si nos quedamos sentados esperando, las oportunidades pasan. Para ello, primero nos tenemos que creer el cuento y dejar de almacenar innumerables estudios que no se materializan. Existen recursos en el Fondema que se podrían utilizar para impulsar esta industria”.

    Incluso resalta que hay voluntad en la empresa para avanzar en esto: “La disposición existe. Tenemos una gerencia que está participando y avaluando alternativas de inversión para desarrollar hidrógeno verde en Magallanes. Sin embargo, las limitación actual de presupuesto que enfrenta Enap, podrían disminuir o postergar inversiones en este sentido”.

    Guido Kusanovic advierte que el mercado de la energía verde, para reemplazar gradualmente a las energías fósiles, está en desarrollo. “En esa línea, en la medida que antes nos incorporemos como potenciales exportadores, tendremos ventajas competitivas frente al resto”.

    Fuente: La Prensa Austral