Coordinador Eléctrico advierte que las mayores centrales a gas se acercan al fin de su vida útil

Se trata de ocho unidades que viven sus últimos años de utilidad y que, para prolongar su continuidad operacional, deberán realizar cuantiosas inversiones. El problema es que fueron diseñadas como unidades de base, pero hoy, debido al boom de las renovables, han dejado de operar 24/7.

La industria eléctrica se encuentra en plena transición, pasando de una matriz en base a carbón a una rica en energías renovables. Para que esto se lleve a cabo, las centrales a gas juegan un rol esencial, pues actualmente representan cerca del 20% de la electricidad que se genera en el país y son el soporte para la operación de las unidades eólicas y solares, que por su naturaleza variable, necesitan energía disponible a modo de respaldo. A mediados de septiembre y por solicitud de la Comisión de Minería y Energía de la Cámara, el Coordinador Eléctrico elaboró un análisis de la operación y abastecimiento del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en un escenario de retiro total de centrales a carbón al 2025. Dentro de ese informe, se hizo alusión a las centrales de ciclo combinado que usan GNL, advirtiendo un dato hasta ahora desconocido: el parque térmico a gas del país está pronto a llegar al fin de su vida útil.

«La mayoría de las centrales generadoras de ciclo combinado que usan GNL están cercanas a cumplir su vida útil, por lo que requieren de cuantiosas inversiones para prolongar su operación, situación que debe ser validada con sus propietarios para verificar la viabilidad de su continuidad operacional» , se informó en el análisis del Coordinador. Se trata de un tema clave, si se tiene en cuenta que se está en medio del plan de descarbonización, el que toma como base las centrales renovables, pero también al gas, que permite suplir estas unidades cuando no hay sol o viento.

El informe, que encendió las alarmas en la industria eléctrica, alude a nueve centrales que tienen ese tipo de tecnología, que suman unos 3.266 MW de potencia. Se trata de gran parte de las centrales de ciclo combinado que entraron en servicio entre los años 1997 y 2000, (con excepción de la Central Kelar, que es la más nueva).

Considerando que la vida útil de estas centrales es de aproximadamente 25 años, y que con motivo de las restricciones de suministro de gas desde Argentina debieron utilizar combustible diesel; estas plantas están cercanas a completa su vida útil. Por tanto, podrían requerirse inversiones para extender su vida útil», sostuvieron desde el Coordinador Eléctrico. Desde la entidad se agregó que las empresas propietarias de las centrales son las que deciden la permanencia de ellas en sistema, debiendo cumplir lo plazos normativos en caso de retiro de operación.

VISIÓN DE LA INDUSTRIA

Para la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera) si es que no se ejecutan las inversiones podría producirse un fuerte impacto en el sistema eléctrico.

«La salida de servicio de las unidades de ciclo combinado podría tener un fuerte impacto. Las centrales a carbón han aportado en lo que va del año el 36% de la generación eléctrica. Así, entre la generación con las unidades de ciclo combinado con gas natural y las termoeléctricas a carbón, han producido más de la mitad de la generación de este año. Que se plantee alguna incertidumbre sobre la permanencia de los ciclos combinados es una materia que no puede pasar inadvertida y que debe ser considerada en los estudios de abastecimiento, y otros, que realiza el Coordinador y el Ministerio», advirtió el presidente ejecutivo de Acera, Carlos Finat.

En esa misma línea, manifestó que la información publicada por el Coordinador es una sorpresa para el sector, ya que, hasta ahora, nunca había sido comunicada ni utilizada en los informes anteriores del organismo. «Pensamos que el Coordinador debe verificar debidamente esa información y luego, informar la manera como la modelará para los estudios e informe que le asigna la regulación vigente», agregó Finat.

En tanto, el presidente ejecutivo de la Asociación de Gas Natural (AGN), Carlos Cortés, señaló que la vida útil de las centrales es una variable que el sector energético tiene a la vista. Ésta es en general extensible con inversiones importantes, pero relativamente marginales si se comparan con las que son necesarias para instalar unidades nuevas. «En el documento queda bien clara la importancia de contar con centrales a gas, porque se necesitan y porque tienen un rol muy valioso en esta transición energética», agregó Cortés.

Por último, el director de estudios y contenidos de Generadoras, Rodrigo Solís, destacó la importancia que se prevé que tendrán las centrales a gas natural en la transición hacia una matriz renovable, dada la flexibilidad operacional que ellas pueden ofrecer.

Fuente: Revista EI