Nuevo derrame de embarcación se suma al largo historial de incidentes que afectan a Caleta Coloso

    Otro incidente medioambiental tuvo lugar en Caleta Coloso el pasado lunes, cuando un buque derramó una  sustancia negra viscosa en la costa. Las autoridades trabajan para determinar qué tipo de derrame fue, donde uno “de lastre” figura como posibilidad.

    Sobre el agua de lastre

    Este tipo de agua es empleada generalmente por buques de casco de acero para aspectos de seguridad y eficiencia de operaciones. Esta facilitaría la propulsión, maniobrabilidad del barco, etc. Sin embargo, sus componentes serían perjudiciales para el entorno marino y la población cercana que vive de los productos del mar.

    Carmen Serrano, perteneciente al colectivo ambientalista “Colibrí Eco social”, abordó el impacto que produciría un derrame de este tipo en la zona.

    “El principal efecto negativo que genera el derrame de lastre está en el fondo marino. Debemos considerar que el agua de este tipo puede contener entre 3.000 y 4.000 especies diferentes, muchas de ellas microscópicas, y que suponen una amenaza para las especies autóctonas, causando modificaciones en los ecosistemas. Además, puede suponer graves amenazas para la salud pública”, indicó.

    Respecto al por qué este tipo de incidentes siguen sucediendo, a pesar de la experiencia y las medidas tomadas, Serrano apuntó a la falta de rigidez de los protocolos medioambientales. “Si siguen sucediendo estos derrames puede que sea por la falta de rigurosidad de los procesos, en el caso del derrame de agua de lastre, hay convenios internacionales en donde se establecen normas de cumplimiento en el manejo de esta agua y sus residuos”, precisó.

    Denuncia

    El seremi de Medio ambiente de Antofagasta, Rafael Castro, comunicó que ya se realizó la denuncia correspondiente a la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente (BIDEMA) de la PDI y a la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).

    Tóxico historial

    Recordemos que la comunidad del área fue afectada directamente por dos incidentes similares en 2008 y 2009, cuando Minera Escondida vertió concentrado de cobre por el mineroducto de la cuprífera. En la primera ocasión se trató de 3 metros cúbicos de concentrado, mientras que en la segunda se derramaron más de 12.

    Los pescadores de Coloso acusaron graves pérdidas para sus negocios de comida, puesto que, según los trabajadores, los incidentes de Minera Escondida alejaron a sus clientes, porque temen una posible contaminación de los productos extraídos del mar.

    El 9 de septiembre de 2009, cuatro días después de la denuncia de los trabajadores, cerca de 140 familias de la caleta cortaron la ruta que une Antofagasta con el puerto de la minera. La medida de protesta traería consigo la negociación de Escondida con la comunidad del sector, con el fin de indemnizar a la caleta por los percances ambientales. Esto derivaría en una negociación extrajudicial, mediada por el gobierno, que accedería al pago de bonificaciones por familia. Esta dinámica duraría cerca de 10 años, hasta 2019.

    En 2019 Minera Escondida precisa que el bono familiar pasará a tener un carácter “concursable”, específicamente a través de proyectos que pueden presentar los vecinos de Caleta Coloso. La medida no tardó en ser criticada, generando una manifestación el 6 de junio de 2019, cuando un grupo de vecinos y pescadores de Coloso bloquearon el paso de vehículos al puerto de Escondida.

    Fauna marina

    El penúltimo incidente registrado data del 30 de enero de 2020, cuando los integrantes de la comunidad de Coloso interpusieron un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Antofagasta, tras un nuevo derrame que afectó a la planta de tratamiento de concentrado de cobre que Minera Escondida tiene en el lugar. Se trató de la rotura de una mirilla de cámara de inspección de instalaciones industriales. Los días siguientes, diversas aves y lobos marinos fueron encontrados muertos en las cercanías de la costa.

    Fuente: El Regionalista