Superintendencia del Medio Ambiente elevará vigilancia en alianza con firmas tecnológicas

    Autoridad releva plan para potenciar funciones de la institución, a siete años de su puesta en marcha. Aumentará fiscalización en 30 zonas vulnerables como Quintero-Puchuncaví.

    Un año al frente de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) cumple por estos días Cristóbal De La Maza, entidad que ha dado que hablar por las sanciones que ha aplicado este ejercicio, tales como reformulación de cargos contra la estatal Enap por los episodios en Quintero, o la histórica multa en contra de la salmonera Mowi, por más de $5 mil millones.

    Es en este escenario que en la SMA impulsan una nueva etapa, para lo que han aprovechado las lecciones que deja la pandemia, que ha exigido al máximo los equipos de la entidad, impulsando la aplicación de tecnología.

    ‘Estamos transformando a la SMA en una institución cada vez más moderna. Se trata de ejercer las atribuciones que están en la ley, privilegiando la acción principal de la SMA, que es la fiscalización y luego la sanción’, explica.

    El directivo sostiene que el plan que están poniendo en funcionamiento consta de cuatro ejes, que comienzan por fortalecer el nivel de servicio que entrega la SMA, y para aquello están reformando por completo el sistema de denuncias. De La Maza cuenta que identificaron importantes limitaciones para que las personas presenten sus requerimientos, ya que esto solo podía realizarse en capitales regionales, por lo que durante las próximas semanas van a lanzar un formulario de denuncia electrónico, que se suma a alianzas con diversas municipalidades para habilitar nuevos puntos de denuncia. ‘Hoy los tiempos de tramitación son de 400 días, pero estamos realizando diversas medidas que apuntan a reducir este tiempo a la mitad. También se establecieron prioridades para identificar qué denuncias revisten mayor seriedad, para las que se definieron plazos muy cortos, porque hay temas que no pueden esperar los tiempos de una investigación regular, y requieren de muchos más recursos cuando son temas urgentes’, asegura.

    En esta línea, también están fortaleciendo la vigilancia, para lo que se definieron más de 30 zonas en las que se fiscalizará la totalidad de las instalaciones que hay en ellas, como en Quintero-Puchuncaví, y en otros lugares vulnerables, que arrastran décadas de presión.

    Pero, junto con la fiscalización, otro de los puntos que se busca potenciar es el seguimiento ambiental, que De La Maza define como ‘uno de los pilares olvidados de la gestión ambiental en Chile, que no es solo monitorear las obligaciones de las empresas, sino que también sistematizar los miles de informes de seguimiento de las compañías que están obligadas a realizar’.

    La autoridad apunta a que, con efectos como el cambio climático, se pueden generar cambios en los impactos de los proyectos, por lo que la SMA tiene la potestad para revisar las resoluciones de calificación ambiental (RCA), buscando detectar cambios en las líneas de base y detectar impactos imprevistos.

    ‘Estamos multiplicando la capacidad de la SMA significativamente, lo que no quiere decir que va a haber más sanciones, ya que estas responden a una investigación, pero sí involucra que el cumplimento normativo se refuerce; con la regulación no se agota la gestión ambiental’, dice el superintendente, quien añade que ya en 2019 aumentaron en 50% las fiscalizaciones y en 65% los procedimientos sancionatorios, los que debiesen seguir subiendo.

    Reactivación verde

    A siete años de su puesta en marcha, la SMA está adoptando herramientas tecnológicas en el marco de alianzas con empresas como Huawei, Google o Microsoft, con las que se busca aumentar la vigilancia de los territorios.

    Por ejemplo, actualmente, a través de imágenes satelitales, están monitoreando más de 5.600 humedales alto andino, lo que permite detectar en una serie histórica, si se van deteriorando estos sistemas y si existe la infracción de alguna empresa, o es un efecto del cambio climático.

    Lo mismo se está elaborando para la vigilancia de los cuerpos de agua lacustre, buscando implementarlo en todos los lagos del país. Esto permitirá focalizar los recursos desde el punto de vista del territorio, y también se está extendiendo a temas de calidad del aire, porque actualmente la red de monitoreo no cubre todas las comunas.

    ‘Aquí el concepto es que la reactivación económica del país se ha dicho que tiene que ser verde. Nosotros comprendemos una reactivación verde como una reactivación que tiene sistemas de vigilancia y de cumplimiento normativo mucho más robustos, y eso es lo que queremos concretar el 2021’, concluye De La Maza.

    Fuente: El Mercurio