A casi un año de la fallida COP25 en Chile: pandemia dilata las negociaciones clave sobre emergencia climática

    La crisis sanitaria impidió, además, llevar a cabo la COP26 en Glasgow, la que fue reprogramada para 2021. Expertos rescatan que se ha logrado avanzar en el alineamiento de las entidades no estatales.

    A casi un año de la fallida COP25 con sede en Santiago, que tuvo que trasladarse a Madrid debido al estallido en Chile, la agenda medioambiental a nivel planetario ha seguido un complejo derrotero, agudizado por la pandemia de coronavirus.

    Uno de los efectos más notorios fue el aplazamiento de la COP26, que debía llevarse a cabo durante estos días en Glasgow (Escocia), pero que se decidió posponer hasta fines de 2021.

    Aquello ha generado que las instancias a nivel internacional ligadas principalmente a las negociaciones para llegar a acuerdos relevantes se hayan visto postergadas, debido a su carácter presencial. No obstante, los expertos y actores en torno a la cumbre climática ven el vaso medio lleno.

    Uno de los puntos resueltos en la cita presidida por Chile fue que este 2020 —en la COP26— los países debían presentar reducciones de emisiones de carbono más ambiciosas para responder de manera más urgente al cambio climático.

    Dicha gestión tiene como fecha tope el 12 de diciembre, cuando se conmemore el quinto aniversario del Acuerdo de París. También se espera —según fuentes ligadas al proceso— que potencias como China den a conocer su Contribución Determinada a Nivel Nacional, más conocida como NDC, por sus siglas en inglés. La actualización de los compromisos de cada país es una de las obligaciones establecidas en la capital francesa.

    De hecho, el Presidente Sebastián Piñera junto al mandatario de Francia, Emmanuel Macron, y el Primer Ministro de Reino Unido, Boris Johnson, convocaron a los principales líderes mundiales a una cumbre, según la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, en la que esperan ‘importantes anuncios en materia de ambición climática’.

    En ese aspecto, Chile ha tenido un buen desempeño, considerando que fue el primer país latinoamericano en presentar —en abril pasado— sus metas ante la Convención Marco de las Naciones Unidas. A la fecha, solo 13 países han presentado su NDC.

    La secretaria de Estado señala que ‘estos compromisos, sumados a los bonos verdes soberanos que sacamos previo a la COP25, han sido la base que nos están permitiendo impulsar una reactivación sustentable con el covid-19’.

    Schmidt añade que ‘en la reactivación sustentable impulsada por el Gobierno, un 30% está destinado específicamente a proyectos de acción climática y sustentabilidad’.

    Otro de los avances a nivel nacional es la elaboración de una estrategia climática a largo plazo, que considera los lineamientos que se seguirán de aquí a 30 años, con un foco importante en la descarbonización. Eso va de la mano con la tramitación de la ley de cambio climático, que se discute en el Senado.

    Maisa Rojas, física de la U. de Chile y presidenta del Comité Científico de Cambio Climático de Chile, cree que ha habido una capacidad ‘bien grande de reinventarse’ y aprovechar el tiempo extra otorgado por la pandemia.

    ‘Esta semana se han llevado a cabo diálogos virtuales, lo que ha tenido un enorme fortalecimiento en la tarea de los champions (asesores de la presidencia) de las COP 25 y 26, con la carrera hacia cero (emisiones) y la Alianza Climática. Uno podría haber pensado que iban a pasar pocas cosas, pero está ocurriendo una cantidad gigantesca’, dice la académica.

    Entre las actividades mandatadas en el marco de la COP y que se han llevado a cabo de forma remota destaca una reunión de los órganos subsidiarios de la convención, así como los diálogos climáticos denominados ‘Race to Zero’, encabezados por el champion de la COP26, Nigel Topping, y el de la COP 25, Gonzalo Muñoz.

    ‘Efectivamente, la pandemia lo que ha hecho es postergar la parte que les corresponde a las naciones, ya que es casi imposible hacerla virtual sin que ello signifique dejar algunos países en desigualdad de condiciones respecto de otros. Sin embargo, la agenda no se ha detenido en lo absoluto’, asegura este último.

    En ese contexto, mediante la Alianza Global por la Ambición Climática para la Carbono Neutralidad a 2050, considerando a entidades no estatales y principales inversionistas, junto con su campaña ‘Race to Zero’, hay más de 120 países, 22 regiones, 452 ciudades, 1.101 empresas y 549 universidades comprometidas para alcanzar las emisiones de CO2 NetZero a 30 años.

    El gran pendiente

    Algunos expertos en la materia habían quedado con un trago amargo tras el desenlace de la COP25, ya que a pesar de terminar con dos días de retraso, no se logró llegar a un acuerdo en el artículo 6 de París, que aborda la regulación de los mercados de carbono. Y la negociación seguirá sin resolverse debido al covid-19, hasta la realización de la próxima COP.

    Schmidt señala que dicho apartado del Acuerdo de París es uno de los grandes temas pendientes, ya que ‘es donde las grandes potencias han mostrado mayores dificultades, en particular por el cumplimiento de los compromisos financieros pre-2020 de los grandes emisores hacia los países en vías de desarrollo’.

    La pandemia también ha afectado la planificación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), órgano encargado de evaluar los conocimientos científicos relativos al cambio climático y que elabora insumos importantes para las negociaciones, del que Rojas también es miembro.

    Al respecto, Rojas afirma que incluso ‘la aprobación del grupo de trabajo 1 aún no tiene fecha fija, ya que esas aprobaciones son parte de reuniones presenciales. Se está barajando pasarlo a forma remota, pero si los países no lo aceptan, no se podrá hacer hasta que se puedan juntar 300 personas en una sala, por dos semanas. Ese aspecto está muy incierto’.

    Fuente: El Mercurio