Admiten demanda en contra de proyecto eléctrico de Interchile

    Organización de la zona de La Dormida acusa a la compañía de realizar obras que no estaban incluidas dentro de su calificación ambiental.

    Si bien se encuentra en funcionamiento desde el año pasado, la línea de transmisión de energía Cardones-Polpaico —iniciativa clave para el transporte de la producción renovable del norte del país— tendrá que enfrentar un nuevo proceso judicial. Esto, luego de que el Tribunal Ambiental de Santiago admitiera a trámite una demanda en su contra.

    Se trata de una arremetida de parte de la Comunidad La Dormida, una de las principales opositoras de la iniciativa durante su período de construcción, que acusa que durante esa etapa se habría ocasionado un “daño ambiental al ecosistema de la Reserva Mundial de la Biósfera La Campana-Peñuelas, a sus componentes aire, suelo, flora y fauna; a los servicios ecosistémicos que el lugar presta a los habitantes del sector y a la vida y salud de las personas”.

    Junto con esto, la organización afirma que la empresa habría desarrollado obras que no se encuentran contempladas en su Resolución de Calificación Ambiental (RCA), mediante las cuales se habría destruido bosque nativo protegido, afectando especies tales como el Belloto del Norte, declarada Monumento Nacional. En el escrito se detalla también que los traslados realizados por la empresa vía helicóptero —implementados para sortear los bloqueos de caminos— habrían generado contaminación acústica y afectado la salud de los habitantes de la zona.

    La demanda expone que estos hechos estarían acreditados en el marco de un procedimiento sancionatorio iniciado por la Superintendencia del Medio Ambiente en contra del titular del proyecto. Respecto de esto último, Interchile, que tiene 15 días para dar a conocer sus descargos, señaló que presentaron un Plan de Cumplimiento Ambiental que incorpora acciones concretas para regularizar “de forma íntegra, eficaz y verificable” los cargos levantados por el fiscalizador.

    “Es de interés prioritario para Interchile cumplir con las obligaciones ambientales y corregir eventuales incumplimientos ocurridos durante la construcción de una infraestructura tan relevante, necesaria y extensa como Cardones-Polpaico e implementar las medidas necesarias para el cumplimiento de la RCA en la fase de operación”, comentaron desde la empresa ligada a la firma colombiana ISA.

    Fuente: El Mercurio