Déficit en la zona central alcanza el 40% y 2020 se consagra como otro año de megasequía

    Según el último boletín de la Dirección Meteorológica, el comienzo del verano será con menos lluvia de lo normal y sólo el Altiplano vería una mayor cantidad de lluvia de lo normal.

    La megasequía en Chile definitivamente no da tregua. Según el último boletín de pronóstico subestacional y estacional de la Dirección Meteorológica de Chile, ya que con el fin de año «a la vuelta de la esquina» y conociendo la fuerte estacionalidad de las precipitaciones en la zona centro y sur, «es muy poco probable que los déficit actuales se reviertan».

    De acuerdo al documento, hasta el 2 de noviembre, el panorama evidencia que toda la zona centro y sur del país registra un déficit de precipitaciones. Los mayores déficit se presentan en la zona central, entre La Serena y Chillán, con déficit en torno al 40%. Mientras, más al sur, el panorama es ligeramente mejor, con déficit cercanos al 20%.

    La excepción la presenta Coyhaique, con un superávit cercano al 10% y el extremo norte que presenta un gran superávit, aunque los montos de precipitación son muy pequeños.

    ¿Qué pasará en lo que queda de año? La entidad explica que durante este mes y diciembre la cantidad de precipitación que cae en la zona centro-sur del país es escasa, y aunque puedan presentarse algunos eventos de precipitación, «difícilmente éstos van a revertir la sequía de este año».

    A esto se suma el evento de La Niña que se presenta en el Océano Pacífico. «Esto reduce aún más las probabilidades de un término de año con lluvias por sobre lo normal. Así lo muestra el pronóstico para los próximos meses», aseguran.

    Y sentencian: «Con esto, el año 2020 se sumará a la larga lista de años que comprenden la megasequía, y si bien este fue un año mucho menos seco que el año 2019, estuvo lejos de ser un año normal en términos de precipitaciones».

    Por esto, una interrogante es qué tan intenso será el fenómeno de La Niña. Si bien en el boletín del mes de septiembre se esperaba que este evento fuese de características débiles a moderadas, muy similar a los últimos registros, las últimas observaciones en el Pacífico Ecuatorial revelan que «existe el potencial para generar un evento La Niña de intensidad fuerte».

    «Con La Niña intensa, aumenta la probabilidad de un verano con lluvias por sobre lo normal en el Altiplano y temperaturas bajo lo normal en la costa», detallan.

    Así, aunque el verano está comenzando y la probabilidad de recibir lluvias se extingue cada vez más, sumado a que en el Pacífico ecuatorial La Niña está bastante saludable, la posibilidad de recibir lluvias abundantes disminuye aún más. En concreto, el comienzo de esta estación será con menos lluvia de lo normal y sólo el Altiplano vería una mayor cantidad de lluvia de lo normal.

    En el desglose, todo el tramo entre el sur de la Región del Maule y la Región de Magallanes experimentará menos lluvias de lo normal para el trimestre. «Entre la Araucanía y parte de la Región de Aysén es donde se tiene mayor seguridad de lo anterior, con una categoría absoluta bajo lo normal», se reconoce en el documento.

    Por ejemplo, en Temuco en el trimestre se espera precipiten menos de 99 mm (rango inferior de normalidad) y en Quellón menos de 290 mm.

    Mientras, la Región del Biobío y Magallanes presentan un pronóstico con un grado mayor de incertidumbre, con una categoría bajo lo normal a normal. Esto implica que en Concepción debiesen llover menos de 72 mm (rango superior de normalidad) y en Balmaceda menos de 95 mm.

    El contraste lo marcará el Altiplano chileno donde justamente es el comienzo de la temporada lluviosa en dicha región. En la parte más alta de este lugar se espera que durante el trimestre precipite más de lo normal.

    Fuente: Diario Financiero