Félix González por descarbonización acelerada: “La salud y el equilibrio ecológico es más importante que si tenemos luz o no”

    El presidente de la comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados defiende el proyecto de ley que propuso para prohibir la instalación y funcionamiento de centrales a carbón, a partir de 2025, rechazando las últimas indicaciones hechas por su pares para modificar la iniciativa.

    El diputado Félix González no da marcha atrás con el proyecto de ley de descarbonización acelerada, que busca prohibir la instalación y funcionamiento de todas las centrales a carbón, desde el 31 de diciembre de 2025, especialmente luego de que un grupo de diputados ingresara indicaciones a la iniciativa,, que ya fue aprobada en general en la Sala de la Cámara Baja.

    Estas indicaciones son rechazadas por el legislador, quien es autor de la iniciativa legal y presidente de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, pues asegura que buscan “destruir el proyecto”, por lo que junto a la diputada Alejandra Sepúlveda, ingresaron una indicación que adelanta la prohibición de instalación y cierre de centrales a carbón para el próximo año.

    En entrevista con ELECTRICIDAD el también presidente del Partido Ecologista Verde defiende el objetivo del proyecto, descartando los argumentos dados por el Ministerio de Energía, la Comisión Nacional de Energía y el Coordinador Eléctrico Nacional, asegurando que no hay riesgos de racionamiento eléctrico, entre otros aspectos.

    Indicaciones

    ¿Cuáles son las indicaciones que se le realizaron al proyecto?

    Las indicaciones en particular son para destruir el proyecto. Como no se atrevieron a votarlo en contra, le presentaron indicaciones que lo hacen simplemente inútil, como señalar que se prohíbe solamente la instalación y no el funcionamiento, pero no basta con prohibir más instalaciones, porque ya el Estado dice que no se van a construir más. Si no se prohíbe el funcionamiento, no sirve de nada y condena a la gente hasta 2040 a seguir respirando mercurio, arsénico, plomo, zinc, que está en la sangre de las personas en zona de sacrificio. Esta indicación es una burla e indignante, al igual que la otra que propone cerrar en 2039 y en 2040, sino que en 2039.

    Entonces ¿no se estaría discutiendo la aceleración a 2025?

    Si se aprobaran las indicaciones del diputado Francisco Eguiguren, y de los otros diputados de gobierno, nos quedamos en la misma situación, donde se les da un mayor plazo a las termoléctricas para que cierren, cuando hay personas que van a pagar con su salud y a lo mejor con su vida. Por eso, con la diputada Alejandra Sepúlveda presentamos también otra indicación para cerrarlas a 2021. No sé qué va a pasar con esa indicación, pero es una responsabilidad hacer el planteamiento de que las termoeléctricas en realidad provocan un daño a la salud de las personas, a los ecosistemas marinos, con las aguas muertas y los vertederos de cenizas.

    Consecuencias

    ¿Le preocupa un posible racionamiento de energía o un mayor costo?

    Eso ha sido bastante desmentido. Tenemos una capacidad instalada que es el doble de lo que Chile está consumiendo y hay líneas de transmisión para todo eso. Además, cada compañía que tiene energía a carbón, tiene energía a gas, y si hay algo que las compañías eléctricas no van a hacer es dejar de vender, por lo tanto no se va a cortar la luz. En cuanto al precio va a haber un impacto, pero la gente cuando paga la boleta, también tiene el costo de transmisión y administración, eso no va a cambiar. Además, hay un proyecto del presidente Piñera para reducir las utilidades de las eléctricas a un 6% y eso también va a amortiguar cualquier alza que pueda haber.

    Pero en la comisión el secretario ejecutivo de la CNE, José Venegas, aseguró que no es relevante la cantidad instalada en MW, sino que lo relevante es la generación bruta, donde el carbón aporta un 40%.

    La pregunta que hay que hacerse es que, si se aprueba este proyecto, se va a cortar la luz, sí o no. Y el presidente del directorio de Enel desmiente esa afirmación, porque las mismas generadoras de carbón también tienen centrales generadoras de gas natural y por supuesto que no van a querer dejar de vender, En cinco años, a 2025, es tiempo suficiente para que hagan las adecuaciones que pudieran faltar. Y de acuerdo al informe de Sara Larraín (directora ejecutiva de Chile Sustentable) tampoco se necesitan nuevas líneas de transmisión. Con lo que hay y, en función del consumo nacional, es suficiente para que no se tenga que cortar la luz.

    Estudios

    El estudio de Coordinador Eléctrico Nacional establece que se deben reforzar cierto sectores de líneas de transmisión ¿está de acuerdo?

    El Coordinador se ha transformado en una especie de lobista para las eléctricas, para impedir que este proyecto prospere. A mi me produce todas las dudas del mundo lo que diga, pues se está excediendo en sus proyecciones que son poco responsables con el cambio que tiene que haber, considerando que se está hablando de la salud de las personas y de la crisis climática. Son las empresas y sus utilidades las que tienen que adaptarse a esa nueva realidad. El ministro Jobet, por su parte, dijo muchas falacias también, que va a haber una catástrofe, él anuncia el apocalipsis del sistema eléctrico, cuando en realidad lo que van a hacer es generar electricidad con gas en centrales que ya tienen listas.

    Si no cree en las cifras del Coordinador Eléctrico, ¿conoce otro estudio sobre este tema?

    El único estudio serio que se presentó en la comisión es el de Sara Larraín que expuso la investigación de Chile sustentable que fue contundente y con bastante claridad de que si se cierran las termoeléctricas a 2025 no se va a cortar la luz.

    Nosotros presentamos una indicación para que sea a 2021, porque es inmoral que estén abiertas y porque la salud, la vida de las personas y el equilibrio ecológico es más importante que si tenemos o no luz. Este proyecto no está en la comisión de energía porque no viene a resolver un problema energético, sino medioambiental y de salud.

    Fuente: Revista EI