Desalinización, hidrógeno verde y turismo: las alternativas que AES Gener baraja para sus centrales a carbón tras el retiro

    Si de ellos dependiera, aseguran Julián Nebreda y Ricardo Falú, presidente y CEO de la compañía, respectivamente, preferirían desconectar definitivamente todas sus centrales, pero por razones de seguridad del abastecimiento eléctrico tuvieron que acogerse al Estado de Reserva Estratégica (ERE), por el cual -aclaran- en el caso de las dos unidades de Ventanas, recibirán en total US$ 10 millones por año.

    Esta semana, AES Gener dio un primer paso concreto para el retiro del carbón de su mix de generación, al apagar una de las cuatro centrales del complejo de Ventanas, en Puchuncaví. Una segunda unidad quedó en condiciones de apagarse en cuanto finalicen unas obras de refuerzo del sistema de transmisión -a cargo de la distribuidora Chilquinta- que permitirán llevar desde otras zonas parte de la energía que consume la Región de Valparaíso y que, hasta ahora, era atendida casi en exclusiva por estas centrales.

    No hay duda de que respecto de otros actores del sector cuyas matrices son más diversificadas, el camino de la descarbonización para AES Gener es más desafiante. El 85% de su capacidad en Chile es a base de carbón, unidades que en su mayoría surgieron en la década del 2000, en respuesta a la crisis del gas argentino. Son unos 3.000 MW que la firma de capitales estadounidenses tiene que reemplazar por su equivalente en generación renovable de bajas o nulas emisiones.

    ‘Esta compañía fue muy exitosa en ayudar a Chile a encontrar una alternativa de abastecimiento eléctrico para enfrentar la crisis del gas. En ese momento había que salir de un problema gigantesco que tenía este país y hoy queremos alcanzar ese mismo éxito, aprovechando la competitividad de Chile en recursos renovables. Por eso me emocionó mucho ver que pudimos concretar en forma muy adelantada la salida de las Ventanas 1 y 2’, dice, en forma telemática desde Miami, el presidente de AES Gener, Julián Nebreda.

    El representante de AES Corp., firma que controla a AES Gener, asegura que el hito de esta semana no implica que vayan a bajar los brazos, sino que seguirán tratando de adelantar lo más posible las fechas que comprometieron en el acuerdo voluntario que las eléctricas y el Gobierno sellaron en junio de 2019.

    El martes, en la ceremonia que se realizó en forma simultánea en el Palacio de la Moneda y en el recinto de Puchuncaví, fue el CEO de AES Gener, Ricardo Falú, quien accionó los controles para apagar la unidad 1 de Ventanas, junto al biministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet. Explica que la ecuación tras este objetivo no es simple. Primero, dice, es necesario sacar al carbón de los contratos de venta de energía y reemplazarlo por generación renovable, lo que requiere complejas negociaciones con clientes como las grandes mineras.

    En este sentido, adelanta que las gestiones hasta ahora han dado frutos, pues en 2025 dos tercios de su capacidad de generación a base de carbón, es decir, unos 2.000 MW, estarán libres de contratos y compromisos financieros y, por ende, en condiciones de ser retirada. Pero que ello suceda ‘dependerá del sistema eléctrico y no de AES Gener’, aclara, aludiendo a que esa decisión no solo depende de la compañía, sino de que el sistema en su conjunto tenga en ese momento capacidad de reemplazar esa generación.

    Otro de los frentes de trabajo de la eléctrica es determinar el destino de todas las instalaciones que en los próximos años pasarán a retiro. ‘Son instalaciones valiosísimas y estamos evaluando cómo podemos hacer que sigan siendo útiles para la sociedad y creemos que la desalación de agua de mar es uno de los principales usos que podríamos dar a gran parte de las centrales que vamos a desconectar y con ello ayudar a reducir el uso del agua continental en procesos industriales o mineros’, explica Nebreda.

    Sin profundizar detalles, el presidente de AES Gener dice que en Ventanas están trabajando en un proyecto de este tipo y están evaluando alternativas para hacer más eficiente el tratamiento y con ello reducir el precio del agua tratada, con la cual esperan llegar hasta la Región Metropolitana, mediante un ducto que ya tienen en evaluación ambiental. Confirmó además que AES Gener está participando en el proceso que Anglo American lleva adelante para abastecer con agua desalada los procesos de la mina Los Bronces.

    ‘La desalación es la idea que tenemos más clara y que hoy estamos promoviendo, hablando con potenciales off takers para esa agua, los gobernadores y las empresas sanitarias. En torno a la zona de Ventanas hay muchísimas necesidades de agua, no solo para procesos mineros, sino que hay consumos agrícolas que también pueden ser susceptibles de comprar agua, pero para eso tenemos que seguir trabajando para reducir el costo de esa agua. También hay otras ideas que tenemos en mente, incluso hay algunas instalaciones, como la central Laguna Verde, que podrían tener alguna vocación turística. Claro que tenemos que ser humildes, no somos quién para determinar el futuro de una comunidad; ese proceso debe darse en conjunto con las autoridades y especialmente con las propias comunidades’, apunta Nebreda.

    Tal como otras generadoras, en AES Gener también miran la opción de reconvertir algunas de las centrales a carbón que retirarán y, en ese caso, la alternativa sería la incipiente industria del hidrógeno verde. ‘Es una tecnología que se está desarrollando muy rápido, que vemos que está entrando en una espiral de caída de precios que la hará mucho más competitiva, y Chile tiene un gran potencial de desarrollo de hidrógeno verde. Ya estamos trabajando en unos proyectos piloto que vamos a anunciar durante este año, para ver si finalmente pueden ser una opción para estas unidades que iremos retirando’, dice el presidente de AES Gener, quien precisa que incluso estos nuevos usos para los sitios y las instalaciones puede ser mixto, con combinaciones de desalación e hidrógeno verde, o desalación y servicios de estabilidad para el sistema. ‘Incluso, en algunos lugares, como Londres, estas centrales se han convertido en museos’, puntualiza Nebreda.

    ‘El ERE en ningún caso implicará una renta o una utilidad para nosotros’

    Nebreda asegura que si hubiese dependido solo de la compañía, habrían preferido desconectar todas sus unidades en forma definitiva, pero esto no es posible en todos los casos, porque la red eléctrica no está en condiciones de soportar esa salida. Eso les pasó con las dos unidades de Ventanas las que, según determinó el Coordinador Eléctrico Nacional (CEN), podrían ser necesarias en algunos escenarios específicos en que habría riesgo de abastecimiento, en especial de la Región de Valparaíso, zona donde se queda gran parte de la generación de Ventanas.

    ‘El ERE funciona solo para plantas que son muy críticas para el sistema y eso depende de su cercanía con los grandes puntos de consumo. El pago del ERE cubre solo el costo de mantener las unidades para que puedan encender y generar en un caso de emergencia que se determine y en el caso de las centrales Ventanas 1 y 2, el pago por potencia será en conjunto de unos US$ 10 millones anuales. El ERE en ningún caso implicará una renta o una utilidad para nosotros’, asegura Falú.

    Añade que el plazo para apagar Ventanas 2 podría pasar del primer al segundo trimestre de este año, pues Chilquinta habría ajustado sus fechas para finalizar las obras de refuerzo de una de las líneas que llevan energía desde el sistema a la Región de Valparaíso.

    Fuente: El Mercurio