Descartan riesgo al quitar prioridad al uso de gas natural en la generación, pese al retiro del carbón

    Un estudio determinó que esta norma afecta a los productores renovables, ya que ha provocado bajas en el precio de la energía que se comercializa en el mercado mayorista o spot.

    Con preocupación ven en  el sector de la generación de electricidad renovable la situación del gas “inflexible”, un criterio que fue incorporado hace unos años en la normativa del sector y que permite a las empresas que cuentan con centrales que generan usando gas natural licuado declarar una parte de sus costos de combustible bajo esta modalidad de inflexibilidad, la cual les otorga prioridad a la hora de entrar a producir su energía e inyectar al sistema eléctrico.

    Según explican especialistas, este criterio hace que muchas ocasiones se deje de utilizar fuentes renovables que son menos contaminantes y cuyo costo de operación es más bajo. Eso supone un impacto económico sobre los precios de energía en el sistema y además obliga a “verter” la producción de centrales renovables, pues esa generación eléctrica se produce a todo evento y no es susceptible de ser almacenada.

    La Comisión Nacional de Energía (CNE) está analizando cambios a esta normativa, ya que en 2019, por ejemplo, el 50% del gas que se destinó a generación eléctrica se utilizó en función de esta condición de inflexibilidad que -según un estudio de Breves de Energía (BdE)- deprimió los precios de la energía en un 8%, y derivó en menores ventas de generadores renovables por US$63 millones.

    Según BdE, eliminar la condición de inflexibilidad del GNL no supone un riesgo para la seguridad del sistema eléctrico, incluso considerando un escenario de descarbonización acelerada, como el que se está configurando en el país.

    “Sin embargo, se constata algo evidente, mientras más acelerada sea una descarbonización, mayor será el uso de gas natural y petróleo, al menos en los primeros años, con la consecuente exigencia en la cadena de suministro de estos combustibles y el alza en los costos de operación y en los precios spot de la electricidad”, explica el director de BdE, Cristián Muñoz.

    El experto añade que la condición de inflexibilidad, tal como está definida en la normativa, no entrega los incentivos para efectuar compras eficientes de gas, por lo que, a su juicio, debería suprimirse o ser reemplazada por una opción que permita que los generadores que compran paguen un adicional para colocar sus excesos en el sistema. “También sería efectivo establecer un control de gestión sobre las decisiones  de compra de gas a fin de asegurar el suministro más eficiente para el sistema”, añade Muñoz.

    En la CNE adelantan que aunque aún no hay una decisión de cambio, “como resultado de este proceso de revisión, se espera que la operación de centrales que utilicen como combustible GNL provean al Sistema Eléctrico Nacional una generación segura, flexible, económica y sin afectar a otros agentes del mercado”.

    Fuente: El Mercurio