Comunidad en Antuco se organiza frente a la intervención de sus ríos por parte de Enel

    Alerta y organizados se encuentran las y los pobladores de Antuco, en la provincia del Biobío, frente a la intervención del medio ambiente por parte de Enel en su territorio.

    Con una manifestación a las afueras de las oficinas de la empresa de energía italiana, en la ruta que une Antuco y Tucapel, denunciaron este lunes que Enel ha secado el caudal ecológico del río Laja que pasa por debajo del puente Nivenequen y negado el libre acceso a la ribera del Pichipolcura.

    Desde la organización socioambiental Movimiento Antuco Resiste declararon ser la primera zona de sacrificio hídrico en el país, debido al constante funcionamiento de centrales hidroeléctricas desde mediados de Siglo XX hasta la fecha en dicha zona.

    Son tres las centrales hidroeléctricas que actualmente funcionan en la cuenca alta del río Laja. La primera de ellas es la central Abanico, puesta en servicio en 1948. Le sigue El Toro, activa desde 1973 y por último la central Antuco, presente en la zona desde 1981.

    Durante este tiempo se ha intervenido de forma irreversible el cauce de cuerpos de agua, implantado especies plagas como el rematillo para afirmar los terrenos de las riberas intervenidas, dañado especies de peces de agua dulce, entre otros.

    Del Movimiento Antuco Resiste denunciaron además el alto costo de la energía eléctrica para la comunidad. Fustigaron que la energía generada por las tres centrales hidroeléctricas se va hacia las centrales de paso de la gran minería en el norte del país, es decir, no abastece a las personas de electricidad pese a intervenir todo su territorio, pagando además un alto costo mensual por el servicio.

    La organización socioambiental como respuesta al abandono estatal y la intervención empresarial del medio ambiente

    Diego Ovalle, parte del Movimiento Antuco Resiste se refirió al cierre del paso hacia la rivera del río Pichipolcura como una de las últimas intervenciones que ha realizado Enel en la zona. Afirman que esta arbitrariedad motivó la organización socioambiental, generando lazos entre vecinos y vecinas desde un dialogo crítico frente al accionar de Enel.

    Sobre lo sucedido en este, expresaron que la empresa energética se habría justificado en una supuesta subida del rio para obstruir el libre paso hasta su rivera. «Se supone que unas personas se quedaron a acampar y el agua se llevó sus cosas, esa fue la justificación para cerrar el paso. Esa era gente burguesa que vino a acampar aquí, pero que no es del territorio. No tomaron los resguardos suficientes, pero no es culpa del río. En esto se justificó Enel», señaló el poblador.

    Fuente: Resumen