2021: el año del despegue definitivo de las energías renovables

    A lo menos 10 plantas solares entrarán en operaciones durante este año en las Regiones de Antofagasta y Atacama para aumentar la participación de la industria en la generación energética.

    El 2021 será el año de las energías renovables, sobre todo por su potente expansión en las regiones del Norte Grande, donde entrarán en operaciones a lo menos 10 proyectos más para aumentar sus cifras en la industria de la generación eléctrica en Chile.

    Un dato importante: la participación de las energías renovables durante los primeros dos meses del presente año llegó a 25,8%, siendo lideradas por las centrales solares fotovoltaicas (13,4%) y eólicas (7,4%), de acuerdo a los análisis de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera). Todo un logro, ya que se esperaba llegar al 20% en cinco años más.

    Asimismo, un total de 23.516 MW de potencia instalada totalizan los proyectos de energías renovables a febrero de 2021, donde la tecnología solar foto-voltaica llega a 16.087 MW, seguidos de 4.426 MW en parques eólicos y 2.192 MW en iniciativas termosolares de concentración solar de potencia.

    El ministro de Energía y Minería de Chile, Juan Carlos Jobet, manifiesta que «2021 será sin duda un año de consolidación de las ERNC, principalmente de la solar y eólica. Tanto es así que pierde sentido la definición de ‘no convencionales’ porque pasarán a ser cerca de un tercio de nuestra matriz de generación y están en el centro del desarrollo energético del sector de la próxima década».

    Proyectos

    Así, durante este año deberían entrar en operaciones la central Campos del Sol Sur, de Enel Green Power Chile, que contempla 381 MW de capacidad instalada en la Región de Antofagasta, con una inversión cercana a los US$320 millones.

    También está proyectado el inicio de producción del Parque Solar Fotovoltaico Sol del Desierto (Fases I y II), de Atlas Renewable Energy, que construye 230 MW en la Región de Antofagasta, bajo una inversión de US$180 millones.

    Otras centrales de menor tamaño que también están en marcha son Valle Escondido, Mainstream Chile, 105 MW (Región de Atacama); Domeyko 2, Enel Chile, 186,2 MW (Región de Antofagasta); Río Escondido, Mainstream, 145 MW (Región de Ata-cama); Pampa Tigre, Mainstream, 100 MW (Región de Antofagasta); Tamaya Solar, Engie, 121 MW (Región de Antofagasta); Ampliación Finis Terrae I, Enel Chile, con 126 MW (Región de Antofagasta) y Coya, Engie, 180 MW (Región de Antofagasta).

    El presidente de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera), José Ignacio Escobar, manifiesta que «logramos alcanzar sobre un 23% de participación en el 2020. Esto demuestra que, trabajando en conjunto gobierno, sociedad civil y empresas, podemos realmente aspirar a metas más ambiciosas como, por ejemplo. lograr que el 100% de nuestra matriz sea renovable antes del 2040, y así apoyar la transición de otras industrias para que sean descarbonizadas, porque la era de los combustibles fósiles se acabó».

    El ejecutivo agrega que esta industria será uno de los pilares en el proceso de recuperación económica post-pandemia, ya que la construcción de las plantas solares y eólicas demanda una fuerte contratación de mano de obra, además de generar la activación de diversos servicios en los entornos de las centrales.

    Crecimiento

    Asimismo, desde el Gobierno ponen sus fichas en la disminución del uso de energía de combustibles fósiles para lograr la meta de carbono neutralidad a 2050, apoyado en iniciativas como la Ley de Eficiencia Energética, recién promulgada.

    Esto porque las energías renovables estaban creciendo a un ritmo de 2% desde 2018. mientras que para 2021 se proyecta un alza de 12%, llegando a una capacidad instalada de 38% respecto del total.

    Para el director ejecutivo de Solek Chile, Víctor Opazo, empresa que ha desarrollado proyectos de ERNC en Chile y el extranjero. «Chile definitivamente es líder a nivel mundial respecto a ir cambiando su matriz energética y esto es debido, básicamente. al marco regulatorio que rige respecto a los precios de energía, y las garantías que hay respecto de poder invertir; vemos una gran inversión extranjera, en particular en los proyectos solares y eólicos».

    Fuente: La Estrella de Arica