Ñuble se alza como una importante potencia agroalimentaria en nuestro país

    El territorio cuenta con una amplia variedad de productos, ya sea cultivos de frutales, ganadería, hortalizas y viñedos, por mencionar sólo algunos. Espárragos, arándanos y cerezas están aumentando en superficie de producción.

    Bien se podría decir que el sector agrícola de la Región de Ñuble ofrece una gran variedad de productos en los distintos puntos de su territorio. En él conviven cultivos tradicionales, la producción silvícola, la presencia de frutales, ganadería, hortalizas y viñedos, por mencionar algunos. En definitiva, se trata del pilar de la economía de la zona.

    Más del 30% del territorio es rural, el porcentaje más alto registrado en todo Chile, lo cual va de la mano con la relevancia del sector silvoagropecuario en la economía regional, caracterizada por una alta presencia de pequeños agricultores y campesinos.Los actores de este sector productivo indican que el territorio tiene ventajas para fortalecer más esta actividad, por ejemplo, el hecho de estar relativamente cerca de grandes centros de consumo, como la Región del Biobío y Santiago. También se menciona el cambio climático, lo que invitó a muchos inversionistas del norte del país a mirar a Ñuble para instalar localmente su capital, en especial en el área frutícola. Los espárragos, berries, arándanos y las cerezas están aumentando en superficie de cultivo de manera importante, lo que ha traído beneficiosa los cosechadores y trabajadores agrícolas.

    Los gremios indican que por tratarse de una región nueva, hay una presencia más cercana de autoridades que cuando el territorio era provincia, un factor que vislumbran como beneficioso. No obstante, afirman que se requiere del cumplimiento de ciertas condiciones para que el horizonte sea positivo; una de ellas es poder contar con el agua suficiente para trabajar, para lo cual es vital concretar los embalses proyectados, en particular La Punilla.

    Alfredo Wahling, presidente de la Asociación de Agricultores de Ñuble, señala que «es un proyecto emblemático, que tiene más de 90 años y que aportaría alrededor de 70 mil hectáreas a la producción, siendo uno de los mejores suelos de Chile. Vemos como el 90% del agua pasa al mar y no se ocupa, porque no tenemos los embalses. Todo esto considerando también que llueve menos, puesto que hace 10 años llovían mil milímetros anuales y ahora bajamos a casi la mitad».

    Fuente: Diario de Atacama