Impuesto verde a fuentes fijas recaudó US$ 175 millones en 2020, su menor nivel en los 4 años

    En los cuatro años de aplicación de este impuesto, el fisco ha recibido más de US$ 700 millones por este concepto. Los impuestos verdes también rigen para fuentes móviles (vehículos), pero su recaudación se contabiliza en forma separada.

    La desaceleración de la actividad a raíz de la pandemia se evidencia en los más diversos aspectos. Esta vez fue el impuesto verde a las fuentes fijas, es decir, el gravamen que calderas y motores industriales pagan en virtud de sus emisiones de material particulado (MP), óxidos de nitrógeno (NOX), dióxido de azufre (SO2) y contaminante global (CO2).

    Según cifras del Ministerio del Medio Ambiente, en 2020 la recaudación de este tributo llegó a US$ 175,2 millones, cifra que no solo representa un retroceso de 5,6% comparado con el año anterior, sino que es el menor monto registrado en los cuatro años de vigencia de este gravamen, que comenzó a cobrarse respecto del año 2017, ejercicio en que el pago por impuesto verde a las fuentes fijas superó los US$ 190 millones.

    En los cuatro años de aplicación de este impuesto, el fisco ha recibido más de US$ 700 millones por este concepto. Los impuestos verdes también rigen para fuentes móviles (vehículos), pero su recaudación se contabiliza en forma separada.

    En detalle, el año pasado fueron 88 los establecimientos que estuvieron afectos a este impuesto, 63% de ellos corresponden a instalaciones de generación eléctrica. Le siguen, con un 8% cada uno, recintos pesqueros y de celulosa/papel; recintos agrícolas y madereros representaron el 6% y 5% del total de establecimientos afectos, respectivamente; el 3% corresponde a instalaciones de la minería; y el 7% restante se distribuye en diversos sectores.

    Los datos del ministerio muestran que respecto de 2019, en términos generales se evidenciaron disminuciones en la emisión de todos los contaminantes sujetos a este impuesto, con 26,8% para el SO2; 9,9% para el MP y 4,7% para NOX, mientras que el CO2 mostró una reducción de 3,3%.

    Medido por sector, la generación termoeléctrica representó el 95% de la recaudación del impuesto verde a las fuentes fijas, lo que significa US$ 166,8 millones del total reportado el año pasado. Este monto, precisan en el ministerio, representa una baja de 4,8% comparado con el ejercicio previo y se explica por ‘la dinámica propia de operación del sistema eléctrico’.

    Consultados por el efecto del retiro de unidades en el marco del acuerdo de descarbonización voluntario, en el ministerio precisaron que si bien el año pasado se anunció el cierre de la unidad 1 del complejo Ventanas de AES Gener, y de la central Bocamina 1 de Enel Generación, ambos fueron ejecutados durante los días 29 y 31 de diciembre de 2020, es decir, ambas centrales termoeléctricas a carbón tuvieron la posibilidad de operar prácticamente todo el año.

    Medidas por empresas, los diez mayores contribuyentes de este impuesto a las emisiones corresponden al sector eléctrico y en conjunto pagaron US$ 122 millones, es decir, el 70% del monto recaudado en 2020. Esto explica que medido por combustible, la utilización del carbón sustente el 60% de la recaudación, mientras que el gas natural, petcoke, diésel y biomasa aportaron 22%, 10%, 5% y 3% respectivamente.

    En paralelo, el CO2 fue el contaminante que explicó la mayor cantidad del impuesto, con el 91% del total, es decir, US$ 160 millones. Le sigue el material particulado con el 5%, quedando más atrás NOX y SO2 con el 3% y el 1%.

    En el Ministerio del Medio Ambiente explican que las centrales a carbón que fueron retiradas a fines del año pasado, representaron el 7% de la recaudación de ese año, unos US$ 12 millones, por lo que la recaudación de este año podría ser menor, aunque advierten que dicho cambio ‘dependerá de cómo se genere la energía que reemplace la generación de estas fuentes’.

    Fuente: El Mercurio