Atacama: SMA formula cargos graves a minera sudafricana por deficiente relocalización y muerte de chinchillas en construcción de yacimiento de oro y plata

    La minera Gold Fields arriesga una multa de hasta $10 mil 400 millones. “Los ejemplares fueron capturados sin seguir los protocolos establecidos, lo que derivó en la muerte de dos de ellos y en la lesión de uno adicional» dijo el Superintendente Cristóbal De La Maza.

    El 26 de noviembre, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) formuló cuatro cargos (tres graves y uno leve) en contra de la minera Golds Fields por incumplir las condiciones, normas y medidas establecidas en su Resolución de Calificación Ambiental (otorgada en 2019), durante la edificación del yacimiento a rajo abierto Salares Norte, ubicado en las comunas de Diego de Almagro, Chañaral y Copiapó, en la Región de Atacama.

    Dado que la construcción del proyecto -que explotará oro y plata en un período de trece años- supone movimientos de tierras y excavaciones con explosivos, el permiso ambiental reconoce como impacto la pérdida del hábitat de la chinchilla de cola corta (roedor en “peligro crítico”, según el Ministerio del Medio Ambiente), que vive y se desplaza por los roqueríos del lugar, por lo que propone, como medida de mitigación, un “Plan de rescate y relocalización” de estos ejemplares en otro sector, próximo al proyecto.

    Sin embargo, en octubre de 2020 la empresa informó a la SMA un “incidente” con una chinchilla macho, que tres días después de ser relocalizada presentó una cojera en una de sus patas -que terminó siendo una fractura-, lo que motivó una visita inspectiva de la Superintendencia y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), y concluyó con la formulación de cargos.

    Estos refieren a deficiencias en la relocalización de los ejemplares capturados -producto de incumplimientos en la observación de los animales, la afectación de su bienestar y la falta de mantención de su fuente alimenticia-, en los rescates –hubo ejemplares no rescatados y se omitió el uso de sondas endoscópicas-, y en la falta de protocolos ante la muerte de dos ejemplares.

    Fuente: La Tercera