Agua, Derecho Humano y Bien Público

¿Hasta cuándo habrá que esperar que el gobierno implemente el derecho humano al agua en la Constitución y en el Código de Aguas?

El Derecho Humano al Agua y al Saneamiento  fue establecido por la Asamblea General de la ONU en 2010 –Chile voto a favor de este nuevo derecho- y actualmente consta entre los deberes del Estado hacia los ciudadanos. En este contexto, en marzo de 2011 los diputados Accorsi (PPD), De Urresti (PS), Molina (UDI), Sepúlveda (Ind), León (DC) Teillier (PC), Meza (PRSD), Jaramillo (PPD), Pérez (RN) y Vallespín (DC) ingresaron a tramitación un proyecto de Reforma el Código de Aguas para establecer los usos prioritarios del agua para agua potable, producción de alimentos, protección de caudales y actividades de subsistencia.  La propuesta también incluye la liberación del pago de patentes a comunidades indígenas, campesinos y asociaciones de agua potable rural.

Tres años más tarde, y en momentos en que la Comisión de Recursos Hídricos de la Cámara de Diputados terminaba la votación de proyecto, los ministros Undurraga y Rincón  solicitaron a los diputados suspender la votación e orden a ingresar una indicación del gobierno apoyando dicha iniciativa.  Pero luego de 5 meses de espera, los parlamentarios se cansaron de esperar y retomaran la votación de lo que resta del proyecto

Dada la crítica situación de restricción  hídrica  que sufre el país, donde se debió surtir con camiones aljibe a cientos de villorrios rurales desde Atacama a Chiloé, esta reforma al Código debiera ser la primera prioridad del gobierno. Avanzar con la urgencia que amerita este proyecto es crítico, dado que son justamente estos sectores los que más sufren las consecuencias de un marco jurídico que entrego al mercado la gestión del agua.

Desde 2008 existen más de 50 Decretos de Declaración de Zona de Escasez, cuatro de los cuales aún están vigentes en  Coquimbo, Valparaíso y Maule. Junto con esto la autoridad ha debido declarar “Agotamiento de Aguas Superficiales” en once ríos y sus afluentes entre la II y VIII región del país. Además de numerosas “Áreas de Restricción” para nuevas extracciones de aguas subterráneas.

La conclusión es clara: las cuencas hidrográficas del país no dan abasto frente al aumento de la demanda; el mercado fracaso como asignador de este bien esencial y la crisis hídrica-que llego para quedarse- es ya una crisis de política pública. El parlamento está trabajando, ¿hasta cuándo habrá que esperar que el gobierno implemente el  derecho humano al agua en la Constitución y en el Código de Aguas?

Fuente: Estrategia