Alcalde de Calama acusa: «Codelco no ha sido claro en manejo de pasivos ambientales»

Edil calameño, Esteban Velásquez, se refirió a los estudios que realiza la Universidad de Antofagasta por encargo del municipio para verificar posible contaminación de los relaves del Tranque Talabre a las aguas del Loa.

La Unidad de Asistencia Técnica de la Universidad de Antofagasta, se encuentra realizando la etapa de muestreo para comprobar la posibilidad que desechos industriales acumulados por Codelco en el denominado Tranque Talabre, en las cercanías de Chiuchiu, a un costado de la carretera y cuya superficie supera en al menos 4 veces la que ocupa la propia ciudad de Calama estén contaminando las aguas del Río Loa.

El alcalde de Calama, Esteban Velásquez acompañó este miércoles al equipo de profesionales de la casa de estudios y de la municipalidad para conocer en terreno como se realizan los trabajos. En la oportunidad, el jefe comunal se refirió a la importancia de estos análisis, dado que según dijo Codelco no ha entregado información clara del manejo que realiza de los pasivos ambientales y existen presunciones serias que por sus dimensiones podría estar infectando las aguas de la zona.

El edil fue más allá y denunció la falta de información desde la minera estatal sobre los relaves, su operación y cómo manejar todo tipo de emergencias de los mismos que pudieran afectar a la comunidad loína.

“Hasta este instante no hemos tenido nunca la certeza por parte de Codelco, ningún informe contundente que diga que el tranque Talabre nos garantice seguridad ante cualquier efecto telúrico o que no esté provocando contaminación alguna”, aseguró el alcalde Velásquez.

Esteban Velásquez, reflexionó que prácticamente en todo el mundo se reconoce que no hay operación industrial sin pasivos ambientales y contaminación.

Manuel Rojo, profesional de la Unidad de Asistencia Técnica de la Universidad de Antofagasta y encargado de terreno del estudio, explicó que se definió la toma de muestras en 4 puntos del río para evaluar la composición química del agua, los sedimentos, la flora y fauna del lugar lo que permitirá determinar la existencia o no de alguna intervención por labores industriales.

El profesional de la Universidad antofagastina detalló el estudio que se efectúa a las aguas de El Loa: “Básicamente, consiste en una evaluación de parámetros químicos y bilógicos del Río Loa, en cuatro puntos predefinidos (…) de manera de poder comparar los cuatro sitios y ver algún potencial efecto de alguna fuente antrópica existente en el sector”.

Manuel Rojo comentó que el estudio contempla dos campañas de recolección de muestras, la de este mes de mayo y otra para noviembre, en cada caso, los resultados estarían en unos 60 días.

En tanto, Gumercindo Camacho, encargado de Medioambiente de la Municipalidad de Calama, recordó que el denominado Tranque Talabre opera desde los años 50 y se inició sin medidas de mitigación y manejo medioambiental, dado que en esa época no existía normativas al respecto en el país, comentó que recientemente se le están instalando membranas de tratamiento.

Camacho, explicó el tranque tiene una superficie que supera en al menos cinco veces la de la ciudad de Calama y su contenido es de los relaves del proceso de flotación realizados por las operaciones Codelco, con reactivos químicos como: espumantes, floculantes y colectores entre otros, además de metales pesados; todos tóxicos y nocivos para el medioambiente.

Gumercindo Camacho dijo que las muestras se están tomando en varios sectores del río Loa, especialmente donde se encuentran las denominadas vertientes, ubicadas al sur del tranque, cuyo origen se desconoce y que se unen al río en ese lugar. De acuerdo a lo explicado por el profesional, hay suspicacias que provengan de filtraciones de agua de los relaves industriales.

El profesional medioambientalista de la municipalidad apuntó a otro riesgo que representa el tranque, puesto que según aseguró por sus dimensiones la minera no puede tratarlo en su conjunto, por lo que hay grandes extensiones donde el material se seca y el viento levanta este polvo contaminado trasladándolo, eventualmente, al mismo río o las localidades de Lasana y Chiuchiu, concluyó.

Fuente: Soy Chile