Alto Maipo y sus emprendedores

Por Sara Larraín

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    Ante la seguidilla de información emitida en los medios de comunicación para lamentar la salida de Luksic de Alto Maipo, siento el deber de informar que Alto Maipo de la norteamericana AES GENER, fue aprobado irregularmente en 2009, lo que motivó una Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados, que concluyó que su calificación estuvo viciada. Otra vez,  los inversionistas de Alto Maipo, al igual que hicieron con la central Campiche (aprobada en un área verde) habían corrompido el proceso de evaluación ambiental, logrando su permiso a pesar de las falencias técnicas y ambientales del proyecto. Ello dificultó el proceso de búsqueda de inversionistas, donde GENER demoró varios años hasta el ingreso del grupo Luksic.  En 2013, cuando Luksic ingresó al negocio, la Coordinadora No Alto Maipo entregó a Antofagasta Minerals  la información que advirtía de las dificultades ambientales, técnicas y económicas con las que se encontraría.

    Alto Maipo nunca hizo un estudio hidrogeológico que hubiera permitido prevenir los  constantes derrumbes e inundaciones de los túneles,  la pérdida de maquinaria y la destrucción, al actuar de sifón, de muchos acuíferos dañando la disponibilidad aguas abajo. Tampoco estudiaron la calidad de las rocas y  ello ha puesto en peligro la vida de los trabajadores.

    Este “emprendimiento” es un negocio inviable, porque el lobby y el apoyo político no reemplazan     los estudios precarios. La duplicación del costo de inversión  a  M.US 2.300 y luego el costo adicional de 22% es un reflejo de estos vicios.  La salida del grupo Luksic es una nueva advertencia, y se dice que hicieron la perdida. Pero en su desesperación  Alto Maipo Spa está destruyendo las bases del glaciar El Mesón, está borrando del mapa humedales cordilleranos, está contaminando las aguas y degradando los territorios en El Volcán, Alfalfal, Maitenes y desertificando la cuenca del rio Maipo de la que dependemos. Esas pérdidas y riesgos no son contabilizados por estos “emprendedores”,  ni por el gobierno que ha apoyado irrestrictamente  el proyecto y no lo fiscaliza.