Atentado a Landerretche: Incoherencia con defensa de la vida y la naturaleza

Por Sara Larraín

    oscar-landerretche-900x506

    El sábado recién pasado un  grupo  autodenominado “individualistas tendiendo a lo salvaje” atento contra la vida del presidente de  Codelco,  Oscar Landerretche, justificando su acción  en la defensa de la naturaleza, la cual está siendo  gravemente degradada por la  actividad minera.

    Las organizaciones ciudadanas y las comunidades locales  en todas las regiones del país  hemos constatado históricamente  con dolor e impotencia los impactos de la minería en los territorios y la erosión de  las confianzas  que destruye  el tejido social  de las comunidades. Por esta razón desde hace décadas nos hemos organizado y trabajamos junto a organizaciones y comunidades locales en la protección y defensa de sus territorios  y con enorme esfuerzo  hemos trabajado en  litigación , educación y en el diseño e incidencia de políticas públicas que pongan fin  a la destrucción de las comunidades y territorios,  realidad que  ha sido  naturalizada o  invisibilizada en las versiones mediaticas  y políticas  sobre  las modalidades de desarrollo de nuestro país.

    Este estado de cosas en Chile constituye una situación de violencia institucionalizada  en la que participan  algunos sectores del mercado,  con el aval del Estado; y que hemos denunciado  y repudiado como   generación de “zonas de sacrificio”.  Este estado de cosas hiere, genera  angustia, dolor e impotencia. La sociedad chilena en su conjunto y  especialmente quienes administran el Estado  deben asumir que las violencias, siempre generan violencias.

    No obstante ello, el atentado a Oscar Landerretche es repudiable, injustificable y no tiene coherencia alguna  con la defensa de la Vida y de la Naturaleza, sino al contrario constituye un montaje para generar terror, mayor desconfianza y control de los ciudadanos y ciertamente la justificación para hostigar  y criminalizar a comunidades, organizaciones y dirigentes locales y nacionales que trabajan en la defensa y protección de las naturaleza, las comunidades y territorios.

    Denominaciones como ecologistas radicales, ecologistas profundos,  ayatollah del medio ambiente, ecoterroristas ha sido ampliamente utilizada por  dirigentes gremiales en  nuestro país en años recientes,  e incluso  por un ex presidente de la República para dirigirse a personas y organizaciones  legalmente constituidas y que trabajan de cara a la ciudadanía en la defensa de las comunidades y el medio ambiente.  Acciones de terror como el  deleznable atentado a Oscar Landerretche  han traído nuevamente esta denominación  criminalizadora al discurso público. Esperamos que el gobierno esclarezca  prontamente los hechos recientes, no obstante será tarea del mismo gobierno  y de la sociedad chilena eliminar la violencia institucionalizada existente en Chile, que  es la que genera  las demás violencias.

    Publicado en Estrategia