Basura como fuente energética: una idea para terminar con los vertederos

El autor del premiado Terminal II de Heathrow, en Londres, considera fundamental implementar medidas de eficiencia y transporte eléctrico en Santiago.

No solo los kilómetros separan a Santiago de varias capitales europeas. Hay, también, costumbres, políticas e iniciativas que hacen que las urbes del Viejo Continente tengan un desarrollo urbano bastante alejado del de la metrópoli chilena.

Esta distancia se nota, sobre todo, en temas de transporte eléctrico, el uso de energías alternativas y el manejo sustentable de los residuos.

Y son justamente esas lecciones las que varios expertos internacionales recomiendan para Santiago.

Uno de ellos es Luis Vidal, arquitecto español que esta semana llega al país para participar en el séptimo Congreso de Infraestructura Hospitalaria. Su estudio, que cuenta con oficinas en Londres, Houston, Tokio, Santiago y Santo Domingo, ha sido parte del diseño de los recintos de atención de Quillota, Petorca y Marga-Marga.

Pero la experiencia de Vidal va más allá de los hospitales, y una de sus más reconocidas obras es el Terminal II del aeropuerto de Heathrow, en Londres, de alabado diseño.

«Santiago es una ciudad bellísima, muy avanzada en muchos aspectos, pero víctima, como numerosas urbes en el mundo, de la eclosión demográfica y del crecimiento a una mayor velocidad de lo que la planificación y la economía permiten», explica de entrada, detallando que dentro de los principales retos que debería abordar la capital está el manejo de la basura a nivel domiciliario e industrial.

«Se podría implantar un sistema viable, eficaz y avanzado de gestión de residuos urbanos que los transformara y a la vez dotara de energía», afirma.

Al respecto, enfatiza en que las materias desechables son un buen combustible para la generación eléctrica. Esto ya se puede comprobar en ciudades como Berna, en Suiza. En la ciudad helvética existe un sistema de recolección donde la basura se transforma en energía y los vertederos o rellenos sanitarios están prácticamente obsoletos.

Asimismo, Vidal hace hincapié en los métodos de transporte, ya que la utilización de vehículos eléctricos -a nivel público y privado- solucionaría también un problema casi inherente de la capital: el esmog.

Terminal aéreo

En relación al aeropuerto de Santiago, el arquitecto cree que este terminal «como el 99,9% de los aeropuertos del mundo, se ha visto desbordado por el incremento del tráfico mundial». De hecho, él y su equipo participaron en la ampliación que ya se está desarrollando en el recinto.

«Aquí estamos aplicando toda la experiencia de nuestro estudio en edificios terminales, como por ejemplo la última que hemos finalizado, el Terminal 2 de Heathrow, en Londres, que ha sido elegido el mejor edificio público del mundo y con una nada desdeñable lista de 26 premios internacionales».

A juicio de Vidal, es clave que el complejo de Pudahuel se empiece a adaptar desde ya al cambio de varios patrones, como la seguridad, la tecnología e incluso el tamaño de las aeronaves.

«Se podría implantar un sistema viable, eficaz y avanzado de gestión de residuos urbanos que los transformara y a la vez dotara de energía». LUIS VIDAL Arquitecto

Fuente: El Mercurio