Chile Sustentable llama a poner urgencia en la seguridad hídrica y adelantar cronograma de cierre de termoeléctricas a carbón

En relación a la presentación del gobierno de Chile de la nueva NDC 2020-2030 a la Secretaría de la Convención de Cambio climático en medio de la emergencia sanitaria, por parte de los ministerios de Medio Ambiente, Energía y Ciencia. Queremos entregar a la opinión pública nuestro parecer sobre los compromisos contenidos en la NDC entregada hoy a Naciones Unidas:

 

COMPROMISOS DE MITIGACIÓN:

  1. Reconocemos el mejoramiento del compromiso de reducción de emisiones de CO2 (equivalentes), al establecer que la reducción de 30% al año 2030, será absoluta y sin condiciones (como ocurrió con la NDC de 2015 que estaba sujeta al PIB).
  2. Valoramos que se haya adelantado el peak de emisiones al año 2025; y que las emisiones acumuladas de CO2 no superen los 1.100 millones de toneladas entre 2020 y 2030.
  3. Apreciamos la incorporación de compromisos para reducir en al menos 25% el carbono negro, sin embargo, no se hace referencia a la rapidez necesaria con la que se deben actualizar las políticas y las leyes sobre el mejoramiento en la calidad del aire especialmente en las zonas de sacrificio.
  4. Sobre las 33 medidas evaluadas como opciones para lograr la meta de mitigación, reconocemos que la medida más relevante para el análisis es la descarbonización de la matriz eléctrica la que debiese ser antes del 2040, y hacemos un llamado al gobierno a adelantar el cronograma de cierre de termoeléctricas a carbón, ya que es un punto crítico para habilitar otro conjunto de medidas de electrificación en transporte, industria y vivienda.

 

COMPROMISOS DE ADAPTACIÓN:

Si bien la incorporación de un Pilar Social en el plan de adaptación es un aporte significativo en esta NDC, que permitirá avanzar en los compromisos climáticos y en los Objetivos de Desarrollo Sostenible para una transición más justa; debemos señalar que:

 

  1. Nos preocupa la limitación y deficiencia en los compromisos para la seguridad hídrica, que no están a la altura de la principal vulnerabilidad de Chile frente al cambio climático, y de la urgencia critica de priorizarla para especialmente los más vulnerables.
  2. La crisis hídrica necesita reformas legales y nuevos marcos normativos para lograr transformaciones en sectores económicos que son grandes consumidores del agua, y no solamente abordar a las sanitarias.
  3. El compromiso de tener planes estratégicos para la gestión de las 101 cuencas al año 2030, es demasiado tarde y no está a la altura de la urgencia de la crisis hídrica que vive el país.
  4. La fiscalización y gestión de riesgo del 95% de los servicios sanitarios rurales y del 100% de las empresas sanitarias al 2030, así como la reducción de 25% de las pérdidas de agua, es insuficiente para enfrentar la indisponibilidad hídrica por la degradación de cuencas y el calentamiento global.
  5. No hay compromisos para proteger los glaciares y las cabeceras de cuenca en las zonas de montaña, donde están las mayores reservas estratégicas de agua dulce que posee el país, y que hoy están amenazadas. No habrá agua si no protegemos las fuentes.

 

COMPROMISOS  INTEGRADOS

Reconocemos los nuevos compromisos incluidos en la NDC, producto del aporte de los científicos y la voluntad del Ministerio de Medio Ambiente:

 

  1. Constituye un avance que al 2025 el 100% de las áreas marinas protegidas tengan un plan de manejo, y que al 2030 el 100% estén con implementación.
  2. También constituye un avance el compromiso de un Plan de Restauración a Escala de Paisajes, el que debiese ser con prioridad en áreas vulnerables y con especies nativas.
  3. Valoramos la inclusión de compromisos sobre humedales y turberas (sumideros), pero creemos que aún son acciones modestas en relación con la importancia que representan estos ecosistemas.
  4. En área forestal (sumideros) nos preocupa que al menos 130.000 hectáreas sean de plantaciones de especies exóticas en suelos que ni siquiera están siendo distinguidos entre suelos de aptitud forestal y áreas prioritarias de conservación, y que los nuevos criterios forestales propuestos en la NDC, no contemplen el compromiso de una nueva regulación en materia de planes de manejo forestal.
  5. En cuanto a la gestión de riesgos y desastres no se plantean medidas ni modificación de instrumentos concretos de planificación territorial.
  6. Sobre economía circular, si bien es positivo incorporarlo estamos al debe con la implementación de la ley REP y con una política general de gestión de residuos.

 

FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES Y FINANCIAMIENTO CLIMÁTICO

Estas dos áreas de compromiso son las más débiles en la NDC 2020-2030:

 

  • Los compromisos sobre generación y fortalecimiento de capacidades públicas y privadas son genéricos y discursivos, no incluyen acciones concretas, ni fechas, ni métricas. Este déficit debería subsanarse en el marco de indicaciones en la actual tramitación de la Ley Marco de Cambio climático.
  • Los compromisos de financiamiento climático constituyen el talón de Aquiles de la nueva NDC 2020-2030, limitándose estos a expresión de buenas intenciones referidas a gasto climático, y excusando ausencia de propuestas refiriéndolas a la Ley de Presupuestos.