Cierre de Central Tarapacá implica costo de US$30 millones para Enel

    Ayer se oficializó la salida de operación de la carbonera de la empresa italiana, donde la firma ofreció plan de reubicación para los 43 trabajadores.

    Tarapacá. El plan de descarbonización tuvo un nuevo protagonista en los últimos días de diciembre, pues Enel cerró su primera central a carbón (Tarapacá) de 158 MW. En la jornada de ayer, el Ministro de Enegía, Juan Carlos Jobet, junto al gerente general de la compañía en Chile, Paolo Pallotti, y el gerente de generación de la misma, Michele Siciliano, oficializaron la salida de la carbonera luego de haber operado durante 21 años.

    Así, el gerente de Enel Generación, aseguró que la salida de la Central Tarapacá tendrá un costo de US$30 millones. Esto, se adjudica principalmente al desmantelamiento y limpieza de la planta. Agregó que en estos meses se eliminará toda sustancia peligrosa que quede en el terreno, destacando que queda solo una pequeña parte de carbón. Sin embargo, la inversión requerida será de mediano-largo plazo, pues tomará un tiempo de entre 5 y 10 años; y dependerá del destino final del sitio.

    Aún no hay un plan concreto para el futuro del terreno de la central. “Cuando se cierra una planta hay gestiones y luego viene la gestión del sitio. Hay en este momento manifestaciones de interés (por el sitio). Más adelante en este proceso podemos seguir, negociar o cerrar algunas opciones que están sobre la mesa o pueden llegar otras opciones”, sostuvo Pallotti.

    En relación al futuro de los 43 trabajadores de la planta, él mismo aseguró que se les ofreció un plan de reubicación, donde algunos decidieron seguir con la empresa en otras centrales o operaciones, mientras que otros tomaron el camino de salir de la italiana.

    “Todos ellos (los trabajadores) fueron parte de un plan de transición laboral y están siendo relocalizados en otras operaciones del grupo Enel o pasando a planes de retiro voluntario. Por lo tanto, estamos muy contentos por lo que esto significa. Es un símbolo que podemos ir haciendo cada día una matriz de generación más limpia, más renovable, cuidando el medio ambiente y trabajadores”, dijo el Ministro de Energía.

    La Central Tarapacá es la primera carbonera que cierra Enel y tiene dos más que siguen operando: Bocamina 1 y 2. La primera tiene fecha de salida a más tardar el 2023 y la segunda antes del 2040. Respecto a un posible adelanto para dejar de operar Bocamina 2, el gerente general de Enel Chile, aseguró que “nosotros vamos a evaluar siempre cuáles son los posicionamientos de estas plantas. Hoy el acuerdo son esas fechas. Puede que más adelante tengamos en cuenta otras condiciones”.

    El plan de descabonización anunciado por el gobierno en junio pasado, consta de 2 fases. En la primera, que es hasta 2024, saldrán 9 centrales, mientras que en la Fase 2, hasta 2040, las restantes. Al respecto, Jobet aseguró que están en dialogo permanente con las compañías para revisar ese plan y ver qué opciones hay de acelerarlo. Sin embargo, sostuvo que “es un plan ambicioso y coherente con la capacidad que tiene Chile con las energías renovables, pero es desde luego un plan que estamos conversando con las compañías y que podemos revisar”.

    Fuente: La Tercera