Ciudades de regiones perdieron hasta 18 puntos de vegetación en la última década

    Chillán tenía áreas verdes en 51,6% de su superficie urbana el año 2005, pero al 2015 esa cifra había caído a 33%. Algo similar ocurrió en Talca y Punta Arenas.

    Hoy en día, el arbolado urbano no solo es considerado un atractivo visual en las ciudades, cada vez los organismos internacionales destacan más la importancia que tienen las áreas verdes en la regulación de temperatura, captura de carbono, amortiguación del impacto de fenómenos naturales y en el bienestar ciudadano.

    Pero según el último Informe del Estado del Medio Ambiente del ministerio del área, la evolución urbana de Chile en esta materia disminuyó en 11 de las 13 ciudades analizadas entre 2005 y 2016.

    En el estudio se hizo un muestreo de 800 puntos que se distribuyeron al azar en estas urbes, a lo largo del país, en 2005. Fueron esos mismos puntos los que, durante 2015 se analizaron para conocer si mantenían la vegetación o superficie arbórea del pasado. Dentro de las 11 urbes que disminuyeron su superficie con vegetación, las más afectadas son Chillán, que bajó en 18 puntos porcentuales; Talca, que perdió 16, y Punta Arenas, que bajó en 14 puntos. En la antípoda se ubican Antofagasta y Concepción, las únicas del estudio que aumentaron su biomasa urbana.

    “El arbolado de las ciudades es súper importante para enfrentar el cambio climático”, afirma el ministro del Medio Ambiente, Marcelo Mena, quien añade que las áreas verdes asoman como una posibilidad de tener una ciudad más resiliente ante el cambio climático.

    ”Es importante aumentar la presencia de árboles urbanos, porque hacen que las ciudades sean más resilientes”, indicó Mena.

    Para Rodrigo Sánchez, alcalde de La Ligua y vicepresidente de la comisión ambiental del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, esta disminución de la biomasa se debe a dos razones. La primera es que “los incentivos que había en un momento dado para subsidiar forestación han disminuido”, aunque señala que sí existen pequeños fondos que también ayudan en algo a mitigar la situación, que son los Fondos de Protección Ambiental (FPA). El segundo punto es que “hay una situación de escasez hídrica a nivel país. De 345 comunas, 200 tienen escasez”. El alcalde afirma que primero hay que asegurar el agua de consumo humano, lo que “hace bastante difícil poder mantener biomasa”.

    ”Se hace necesario tener más masa verde para poder absorber el dióxido de carbono del ambiente”, dijo Sánchez.

    Arbolado y contaminación

    Uno de los beneficios que más destacan los expertos sobre el arbolado urbano es la remoción de contaminantes atmosféricos, y es justamente este aspecto el que se ha visto resentido, según los resultados que entrega el informe.

    Siete de las 13 ciudades vieron disminuidas su capacidad de remoción de contaminantes, como el PM 10 y PM 2,5, por parte del arbolado. El caso de Talca, por ejemplo, que fue una de las urbes que más vegetación perdió, dejó de remover casi 2 mil kilos de PM 10 al año y mil kilos de PM 2,5, el más peligroso para la salud humana.

    La investigadora UC y autora del estudio, Cynnamon Dobbs, afirma que “la remoción de material particulado por parte de la vegetación es alrededor de un 10%”. Aunque agrega que “no se puede ocupar solo vegetación para descontaminar, pero sí es un complemento que entrega varios otros beneficios”.

    Por su parte, el ministro Mena destaca los beneficios complementarios que tiene el arbolado en la ciudad, y señala que “es necesario aumentar las áreas verdes y eso se está llevando a cabo, por ejemplo, en la construcción de conjuntos habitacionales que contemplan áreas verdes”.

    Fuente: Codexverde.cl