Críticas por estudio noruego que entregó información parcial

Senadores cuestionan que el Ministerio de Medio Ambiente entregara sólo antecedentes preliminares.

Diversas reacciones provocó la información de que el estudio mandatado por el Ministerio del Medio Ambiente a un grupo de expertos noruegos sobre los índices de polución en la bahía de Quintero y Concón no estaba terminado, pese a que el Gobierno difundió los resultados preliminares del análisis de calidad del aire de Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs)en marzo de este año.

El senador Juan Ignacio Latorre (RD) aseveró que «nos parece irresponsable que el Gobierno, desde el Ministerio del Medio Ambiente, y autoridades regionales hayan realizado un despliegue comunicacional con datos preliminares del estudio que realizó el instituto noruego respecto de la crisis en Puchuncaví y Quintero y no con información acabada al respecto».

Afirmó que lo complejo se produce por la situación que vive la zona y la falta de responsabilidad en los eventos contaminantes del año pasado. Latorre dijo que «no olvidemos que aquí hay una comunidad afectada y que por años el Estado de Chile ha estado en deuda al no hacerse responsable de la dura situación que se vive en la zona».

En tanto, la senadora Isabel Allende (PS) recalcó que «lamentamos que la entrega de información sobre el estudio noruego haya sido parcial y no se informara a la opinión pública claramente sobre ello ni tampoco que se presentara directamente a la comunidad. Creemos que el Ministerio del Medio Ambiente debe ser muy responsable con los estudios que se están realizando, porque uno de los principales problemas (…) es la desconfianza ciudadana con las autoridades, instituciones y las empresas».

Cuestionamiento
Una opinión menos crítica tuvo el encargado de Calidad del Aire de la Municipalidad de Quintero, Jorge Osses, quien aclaró que el Ministerio del Medio Ambiente entregó los antecedentes en la Intendencia y al Consejo para la Recuperación Ambiental y Social (CRAS) del informe preliminar, lo que no significa que cuando esté terminado el estudio los antecedentes cambien.

Más allá de eso, acotó que «acá no se ha hablado nada respecto de la calidad de lo que se hizo, cómo se hizo y nuestras aprensiones respecto de unas cosas de muestreo, con el que se tomaron las muestras y todas las interferencias y problemas que puede tener ese tipo de análisis, especialmente con muestras que pueden ser obtenidas en estos cilindros, que también les llaman cánisters».

El profesional recalcó que «nos preocupa que las muestras tomadas tengan interferencias por gases que hay en la atmósfera, que eventualmente pueden destruir lo que se quiere medir, que son los hidrocarburos volátiles. El ozono es un gran oxidante y puede destruir todo eso; por tanto, la muestra que se obtuvo se puede deteriorar en un par de días y puede tener una señal que no corresponda».

El funcionario municipal dijo que «todas esas preguntas las hicimos y no tuvieron respuestas (…) Acá se requiere que se establezca un programa, pero ese programa tiene que ser muy bien diseñado y tiene que considerar a los grupos de trabajos locales».

INFORME ESTARÍA LISTO EL PRIMER SEMESTRE

Según informó en su momento la seremi del Medio Ambiente, Victoria Gazmuri, el informe final que pretende hacer una «huella digital» de los COvs en la zona tendría que ser entregado en el primer semestre de este año. Estamos esperando que Noruega nos mande, durante el primer semestre, el informe final. Fueron resultados preliminares y vinieron los mismos profesionales del instituto noruego a entregarnos los resultados preliminares», aseveró la seremi.

Viernes 3 de mayo de 2019.

Fuente: Mercurio de Valparaíso.