Derechos de Agua

Tras 10 meses de retraso, el pasado 5 de enero se inició la votación de la reforma al Código de Aguas en la Cámara de Diputados. Hasta hoy se han aprobado artículos que establecen el derecho humano al agua, la priorización de derechos de agua para agua potable y usos esenciales de subsistencia y protección del medioambiente, además de mayores atribuciones al Estado para enfrentar la estrechez hídrica durante sequias y el cambio climático.

 

Con un quinto año de sequía en el norte y centro del país, la autoridad ha debido dictar más de 50 decretos de Zona de Escasez entre Maule y Coquimbo y decretado el agotamiento de aguas superficiales en once ríos entre la II y VIII región. Actualmente 500.000 chilenos no tienen acceso a agua potable y los municipios han debido recurrir a camiones aljibe entre  Atacama y Chiloé.  La  crisis hídrica es evidente y no sólo se debe a la sequía sostenida.

 

Por más de 30 años las aguas han estado supeditadas al arbitrio del Código de Aguas de 1981, que entregó la gestión del agua al mercado, generándose una concentración en la propiedad  de las aguas en sectores productivos y en manos de especuladores; y serios problemas de acceso para la bebida y subsistencia de la población.

 

La primera reforma al Código de Aguas (1992-2005), estableció el cobro anual de una  patente por no uso para desincentivar la especulación y acaparamiento de aguas. Pero ello no resolvió el problema. El Diario Oficial mostró la semana pasada, que 5.183 derechos de agua entregados gratuitamente y a perpetuidad, aun no se utilizan.

 

La  reforma al  Código  actualmente en tramitación, además de instituir el derecho humano al agua y las prioridades de uso para bebida, saneamiento, agricultura de subsistencia y preservación del medioambiente; deberá redefinir la naturaleza y estatus de los derechos de aprovechamiento, los que deberían ser temporales y asociados a los usos declarados;  acreditar las cantidades de extracción y la protección de las cuencas superficiales y subterráneas.