Descarbonización y Tronaduras en Isla Riesco

El Tribunal Ambiental de Valdivia aplicó una medida cautelar que restringe a 100 metros sobre el nivel del mar, la profundidad de las tronaduras, para extraer carbón de la empresa Mina Invierno, (Angelini y Von Appen) ubicada en Isla Riesco, en Magallanes. La argumentación acogida por el Tribunal para imponer esta restricción, es que bajo esa cota, se han encontrado “areniscas, arcillolitas y fangolitas que contienen fósiles”, lo que no fue evaluado por la empresa, pues las tronaduras no estuvieron incluidas como una forma de explotación  en el Estudio de Impacto Ambiental  del proyecto, sino que se propuso después de iniciadas las faenas de extracción mecánica para abaratar los costos de explotación.

Los directivos de la empresa, han planteado la necesidad de continuar con las faenas mineras y con las tronaduras a toda costa con el argumento de “evitar despidos masivos”, y han solicitando al Tribunal el cese de la medida cautelar que condiciona las tronaduras, pues según ellos dicha condición ha generado “45 despidos, cifra que podría aumentar”. Este argumento es un chantaje inaceptable por parte de la empresa, pues nunca el proyecto que ellos evaluaron ambientalmente incluyótronaduras. Por tanto la autoridad ambiental no evaluó el impacto ambiental de esta intervención geológica. Y la reciente aprobación de este cambio del proyecto fue aprobado recién en respuesta a presiones de tipo laboral y gremial, pero sin las salvaguardias ambientales.

Este hecho evidencia muy claramente que el conflicto que generó la empresa Mina Invierno, y que refleja problemas profundos tales como un proyecto mal evaluado en lo ambiental y financiero, y donde la empresa cambia las condiciones de producción a mitad del camino, pero presiona a la autoridad a no considerar condiciones ambientales pues ello significaría pérdida de empleos. Así se recurre al viejo chantaje entre desarrollo y medio ambiente, que los grupos Von Appen y Angelini han usado en el pasado, tal como el caso de la muerte de los Cisnes en el Río Cruces en Valdivia. También evidencia la manga ancha del Estado que contribuye con concesiones de explotación minera y condiciones de subsidio para esta empresa carbonera, que permite poner en el mercado carbón barato, para abastecer las centrales carboneras, en un contexto donde la política de Estado ha optado por un proceso de descarbonización de la matriz energética, cuyo cronograma se anunciará próximamente, con el objeto de  reducir las  emisiones de C02, cumplir con el acuerdo de París para frenar los efectos del cambio climático; pero al mismo tiempo para la descontaminación local de Quintero/Puchuncaví, Huasco, Coronel y Tocopilla  donde se ubican las termoeléctricas a carbón  y se denominan  zonas de sacrificio  por los graves impactos sobre la salud de la población y el retraso de los planes de contaminación.

No podemos como sociedad seguir ciegos ante la cadena de contaminación que se origina justamente a partir de faenas como la de Mina Invierno, donde se extrae con subsidios ambientales y financieros del Estado, el carbón que se quema en las termoeléctricas a carbón en las zonas de sacrificio. Ello es económica, social y ambientalmente insostenible. También hay que agregar que la explotación de Mina Invierno se realiza en un territorio que circunda a la Reserva Nacional Kawésqar, hoy Parque Nacional parte de la Ruta de los Parques de la Patagonia, destino turístico internacional estrella que vienen trabajando varios gobiernos.

El presidente Piñera ha declarado su compromiso político para la descarbonización de la matriz energética y de la economía; no obstante –y lamentablemente- caerá en un doble estándar si no toma medidas concretas ante proyectos obsoletos y financieramente fracasados como Mina Invierno -que además son el origen de la cadena de contaminación del carbón. Las necesidades de la empresa de Angelini y Von Appen no pueden estar por sobre el derecho de los chilenos de vivir en un medio ambiente libre de contaminación y de proteger los territorios y el medio ambiente. Ambos grupos económicos deben cooperar con el proceso de descarbonización y no obstaculizarlo.

Hoy Chile tiene la posibilidad de transitar hacia una matriz energética limpia, ya que la tecnología para reconvertir unidades termoeléctricas a carbón está disponible. También están las condiciones para iniciar una transición justa para los trabajadores de Mina Invierno, donde la empresa cumpla con sus obligaciones laborales, y el Estado ofrezca los mecanismos existentes para que los trabajadores puedan volver a sus regiones de origen y se reinserten en empleos que tienen futuro. En ese sentido, un incremento del impuesto verde que justamente grava las emisiones de las termoeléctricas, podría destinarse a la transición laboral de trabajadores que hoy dependen de empleos sucios, no rentables y que perpetúan la contaminación y el daño a la salud de miles de chilenos en otras regiones de Chile.

Por Sara Larraín

Viernes 26 de abril de 2019.