Diagnóstico Ambiental de la Armada ratifica incremento de contaminantes

Cobre, fósforo, arsénico e hidrocarburos son algunos de los compuestos presentes en la bahía de Quintero. El estudio reconoce una contaminación antrópica y sugiere acciones concretas. A su vez, propone estudios y norma secundaria.

Una compleja situación de presencia de contaminantes históricos de origen industrial en la bahía de Quintero da a conocer el «Informe Diagnóstico Ambiental-Análisis Data POAL (Programa de Observación del Ambiente Litoral) Bahía de Quintero (2005-2018) y Unidades Fiscalizables Controladas por la Autoridad Marítima», que fue realizado por la Dirección de Intereses Marítimos y Medio Ambiente Acuático (Dirinmar) de la Armada de Chile.

El documento de 104 páginas al cual pudo acceder este Diario vía Transparencia, fue terminado en febrero de este año y entregado a la Seremi de Medio Ambiente como referencia de lo que sucede en la bahía. Presenta nueve conclusiones que dan cuenta de la polución existente en el mar por diversos contaminantes e identifica algunas posible fuentes.

El análisis, que fue clave para el rechazo unánime de la ampliación de la concesión marítima para el muelle multipropósito de Oxiquim realizada por la Comisión de Uso del Borde Costero regional, el 12 de julio pasado, presenta tres periodos de estudio entre 2005 y 2018, donde identifica la presencia de cobre, fósforo, plomo e hidrocarburos , entre otros compuestos. Los contaminantes son descritos de «origen antrópico», es decir, producido por la actividad humana.

«Los resultados obtenidos en el POAL (…) dan cuenta de la presencia de contaminantes de origen antrópico en las matrices agua, sedimento y biota, haciendo necesario definir claramente su fuente de ingreso al medioambiente, con el objeto de propender a mejorar la calidad ambiental de la bahía», confirma el estudio.

En este sentido, el diagnóstico precisa que las probables fuentes de ingreso de contaminantes se enfocan a «la vía atmosférica», «las fuentes emisoras asociadas a la descarga de residuos industriales líquidos a medio marino» y «el probable impacto de pérdida de materiales durante los carguíos en los terminales marítimos, situación que puede estar relacionada a la continua varazón de carbón en la bahía».

Conclusiones
Para determinar la contaminación en la bahía de Quintero el estudio contempló tres periodos donde se pudo observar y comparar la incidencia de un contaminante y el comportamiento de éste en el tiempo.

Como primer punto, se concluyó que «la matriz sedimentaria submareal presenta un enriquecimiento progresivo de nutrientes en todas las estaciones de monitoreo, específicamente por fósforo, que podría estar ligado a descargas de aguas servidas» y que «las concentraciones de hidrocarburos en sedimentos submareales disminuyeron en el segundo periodo de estudio (2013-2017)».

Sin embargo, resume el estudio, «al cuantificarse contenidos de hidrocarburos fijos en los sedimentos intermareales del sector sur de la bahía se concluye que estos serían vestigios de los eventos de derrames de hidrocarburos que han tenido lugar».

El análisis explica que «las estaciones de sedimento submareales que presentan las mayores excedencias de los analitos (compuesto químico) corresponden a Caleta Ventanas, Muelle Ventanas, Caleta Quintero y Rocas Estrella, es decir, sector norte y sur de la bahía».

En relación al cobre, el estudio afirma que «tanto en agua y sedimentos submareales, es el único metal que presenta altas concentraciones en los dos periodos de estudio (2010- 2017) superando la referencia ambiental utilizada».

Además, precisa que «la matriz acuosa presenta concentraciones de fósforo y nitrógeno en las estaciones POAL oficiales y en las complementarias del 2018. Esto refleja que los nutrientes se encuentran presentes en toda la bahía y no sólo en las fuentes puntuales de descargas de aguas servidas».

Respecto de las concentraciones de metales en la biota, el estudio aclara que «presentan altos contenidos de cobre y plomo, excediendo las referencias ambientales utilizadas» y que «de las dos estaciones de biota, los mayores contenidos de metales pesados se encuentran en la estación del sector Rocas Loncura».

Scanner 2018

Si bien en el estudio se hace un análisis de tres periodos de observación, es importante dar a conocer la situación en la bahía el año pasado, donde la Armada da cuenta que hay incidencia de contaminantes en los puntos ya analizados y en otras áreas que fueron incorporadas.

En este sentido, el estudio precisa que «con la información de los años precedentes, los nutrientes en la matriz acuosa presentan una concentración permanente no tan sólo en las estaciones oficiales POAL, sino que también en las estaciones nuevas que se incorporaron para reforzar la información».

En cuanto a metales pesados, en tanto, «en los sedimentos submareales indican que el cadmio se encuentra en concentraciones mayores respecto de años anteriores en estaciones oficiales y en nuevas».

La presencia de contaminantes se vuelve a repetir con los hidrocarburos. El estudio reconoce que «en cuanto a los sedimentos intermareales, los contenidos de hidrocarburos fijos que corresponden a hidrocarburos pesados, cuya metodología de análisis se obtiene por gravimetría, dieron cuenta que las transectas del sector sur de la bahía presentaron concentraciones de este parámetro. Esto podría estar asociado a los eventos de derrames de petróleo».

Y subraya que «la matriz biológica no fue posible monitorearla, pues no se alcanzó a realizar en el periodo establecido, ya que se dio énfasis a los sedimentos intermareales».

Recomendaciones

Dada las incidencias de contaminantes en la zona y la presencia de estos en diferentes áreas de estudio, el informe-diagnóstico de la Armada propone una serie de recomendaciones, donde destaca la realización de estudios y la urgencia de implementar una norma secundaria de calidad de aguas marinas para aplicar en la bahía de Quintero.

Como primera recomendación se plantea que «los proyectos industriales emplazados en bahía Quintero son de larga data y no consideran en su evaluación los posibles efectos sinérgicos que pudiesen ocurrir, condición que debería ser analizada en profundidad. Se considera oportuno, primero, desarrollar un estudio que permita evaluar el posible ingreso de contaminantes vía atmosférica; estimar las cantidades reales de contaminantes que ingresan a la bahía vía riles; mejorar la gestión de carga y descarga de buques y evaluar la efectividad de los instrumentos de gestión ambiental de sanitaria».

Si bien el escrito explica que «la premisa basal es determinar claramente las fuentes de los contaminantes antropogénicos detectados en bahía Quintero, se estima que el desarrollo de una norma secundaria para la bahía permitiría proteger y, en el mejor de los casos, mejorar las condiciones actuales».

Esto se postula porque «actualmente no existe ninguna norma de calidad para aguas marinas en Chile y las condiciones encontradas en la bahía Quintero ameritan que la Autoridad Ambiental evalúe la factibilidad de desarrollar la primera norma de calidad ambiental para la protección de aguas marinas».

Episodios críticos

Según describe el estudio, la «Bahía de Quintero constituye uno de los principales focos industriales del país, con instalaciones asociadas a los rubros energético, portuario, minero y pesquero», que han creado episodios críticos dentro del territorio.

Explica que «en los últimos años la alta tasa de actividad industrial ha generado diversas contingencias en las matrices ambientales aire y agua, donde destacan derrames de diferentes sustancias (…) y el permanente varamiento de carbón en la playa Las Ventanas, comuna de Puchuncaví, aún en proceso de Investigación Sumaria Administrativa Marítima. Estos y otros eventos han suscitado alarma pública y cuestionamientos a la efectividad de la gestión ambiental en la bahía».

De 2009 al año pasado, según enumera el estudio, se han registrado 16 derrames en la bahía de Quintero de diferente índole. Además, de acuerdo a información dada en su momento por la autoridad marítima, hay dos sumarios administrativos en curso por los varamientos de carbón, que suman más de 500 episodios en la bahía.

El primero, que aún está en curso, desde noviembre de 2012 a noviembre de 2013 en la playa de Ventanas, en Puchuncaví, y el segundo proceso administrativo que se abrió porque de 2013 a enero de 2019 se registraron más de 500 nuevos casos, por lo que se indaga lo ocurrido desde 2018 a la fecha.

Detalle de derrames
En el informe-diagnóstico de la Dirinmar se enumera un total de 16 derrames de diferente combustible y se presenta una tabla que detalla la empresa, dónde ocurrió, el tipo de combustible y lo derramado.

De acuerdo al gráfico, en el Terminal de Puerto Ventanas se registran dos eventos. El primero de ellos el 08-10-2012 por «filtración de playa Ventanas desde ducto no autorizado de muelle, concentrado de cobre, con una cantidad no determinada» y el segundo el 14-08-2018, donde se registró «un derrame menor de faenas de mantención de tuberías (propiedad de la Empresa Enex) en el sitio 3 del muelle, de 10 lts de asfalto».

Luego, en el «Sistema de Tratamiento de Riles Terminal Quintero (Enap Refinería Aconcagua)» se observan cinco episodios. El primero el 28-06-2009, donde «se produjo una Falla en Monoboya, correspondiente al combustible Intermediate Fuel Oil 380, de un total 0,5 m3 (metros cúbicos)».

El segundo corresponde al 23-01-2010, donde hubo una «filtración ducto submarino» del mismo combustible, en total 0,3 m3; el tercero, el 18-06-2011, por el «impacto de B/T ‘Angamos’ con Monoboya», correspondiente a petróleo crudo con 2 m3; el cuarto, el 24-09-2014 por una «falla en faena de descarga monoboya con Buque Tanque LR ‘Mimosa'», correspondiente a petróleo crudo oriente ecuatoriano, de 38,7 m3, y el último el 14-05-2016, correspondiente a un «derrame de hidrocarburos (corte flexible submarino) de TTMM Enap Multicrudo, línea 24», del buque «Ikaros», que correspondió a aceite decantado, slurry oil, donde no se determinó la cantidad derramada.

Mientras, el 05-06-2018 se registró un derrame de hidrocarburos en el Terminal Marítimo de Copec correspondiente a kerosene de aviación, que se consideró como un derrame menor; y en las unidades 1 y 2 de AES Gener existen 4 episodios en diferentes fechas, tres en 2012 y uno en 2014, de «descarga espuma desconocida, desde caja venteo descarga Unidad 2». El combustible fue «espuma con contenido orgánico en descomposición» y la cantidad no fue determinada.

Y por último, en la tabla se enumeran cuatro derrames correspondientes a Esval SA. El 11-01-2014 de una «descarga no autorizada ducto emergencia PEAS, sector caleta El Manzano», de aguas servidas no determinadas; el 17-03-2015 por «descarga por filtración, Emisario PTAS Quintero», de aguas servidas no determinada; el 11-02-2017 de «descarga desde colector PEAS a colector red primaria Aguas Lluvias en playa Albatros», bajo las mismas características y el 18-07-2018 de «descarga no autorizada ducto emergencia PEAS, sector caleta El Manzano».

ACTIVIDADES ANTRÓPICAS EN LA BAHÍA
En la bahía de Quintero, según el estudio, está la mayor cantidad de actividades antrópicas, por lo cual existen diversas actividades industriales en la zona. De acuerdo a lo que describe el análisis, en la zona existen 5 muelles; 6 terminales marítimas de instalación portuaria, marítimo y graseros; 4 termoeléctricas; un emisario submarino sanitario; una pesquera; un área de cultivo; un área de manejo; 4 caletas pesqueras y una fundición y refinería de cobre. La autoridad marítima fiscaliza a AES Gener, Codelco División Ventanas, el Terminal de Gas Natural en Quintero de GNL, el Terminal Marítimo de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap), el Terminal Marítimo «El Bato» de Copec, a Gasmar S.A., la Pesquera Quintero S.A., el Terminal Marítimo de Puerto Ventanas, a Oxiquim y Esval.

«Las estaciones de sedimento (…) que presentan las mayores excedencias de los analitos corresponden a Caleta Ventanas, Muelle Ventanas, Caleta Quintero y Rocas Estrella»

Informe Diagnóstico

Dirinmar, Armada de Chile

«Se considera oportuno, primero, desarrollar un estudio que permita evaluar el posible ingreso de contaminantes vía atmosférica»

Informe Diagnóstico

Dirinmar, Armada de Chile

 

Domingo 28 de julio de 2019.

Fuente: El Mercurio de Valparaíso.