El daño que está mermando las pocas áreas protegidas de la zona

A pesar que solo el 4,3% del territorio regional está protegido por el Estado, estas zonas se han visto seriamente perjudicadas por la acción humana y la escasa posibilidad de fiscalizar. Proyecto de ley consolidaría institución única que resguardaría dichos espacios.

Cristian Castro Orozco

Para el Parque Nacional Morro Moreno, su amenaza son la proliferación de microbasurales y la extracción ilegal de algas; para la Reserva Marina de la Rinconada lo es la extracción ilegal de su banco de ostiones y el plástico; para la Reserva La Chimba, el «cementerio» de bolsas y la extracción de áridos; para el monumento natural de Paposo, las tomas ilegales, la basura, el pastoreo y la presencia de perros asilvestrados.

Lo anterior son solo algunos ejemplos de los principales factores que están causando un gran merma a las zonas protegidas que existen en la Región de Antofagasta, la cual a nivel territorial suma 593.540 hectáreas, que representan el 4,3% de la superficie regional. La meta mínima para cada zona planteada por tratados internacionales, a los que está subscrito el país, dicen que el mínimo debería ser de un 17%.

No obstante, de llegar al porcentaje deseado tal vez el daño sea peor, dado a que las actuales zonas protegidas ya declaradas (parques, reservas terrestres y marinas, santuarios de la naturaleza, monumentos naturales y ramsars) no tienen recursos suficientes para su protección por parte del Estado.

Áreas protegidas

En la región, las áreas protegidas están subdivididas en las siguientes categorías. Parques, reservas y monumentos naturales dentro de las que se encuentran Parque Lullaillaco, Reserva los Flamencos, Monumento Natural La Portada, Paposo Norte, Reserva La Chimba, Parque Pan de Azúcar y Morro Moreno.

Entre los Sitios Ramsar (conservación de humedales, pantanos o turberas) están Salar de Tara, Sistema Hidrológico de Soncor del Salar de Atacama, Salar de Aguas Calientes IV y Salar de Pujsa.

Por su parte, los sitios de autodestinaciones son la desembocadura del Río Loa, Península de Mejillones, Isla Santa María y Laguna Lejía.

También hay un santuario de la naturaleza que es el Valle de la Luna y una reserva marina, La Rinconada, lugar en donde se halla (o se hallaba) la reserva más grande de ostiones del norte.

Fiscalización

La administración de las áreas protegidas se comparte en cuatro carteras. Ministerio de Bienes Nacionales, Economía (con Sernapesca), Medioambiente, Cultura y Agricultura. Éste último tiene su presencia a través de la Corporación Nacional Forestal (Conaf).

Y es Conaf la dirección que administra los parques y monumentos naturales. La Corporación cuenta con la guardaparques quienes se ven sobrepasados por el nivel de visitantes que suelen dejar basura en estos lugares, o por quienes ingresan de noche a realizar destrozos (detalle en los recuadros).

Así lo reconoce Cristián Salas, director regional de Conaf, institución que vela por Reserva Los Flamencos, Parque Llullaillaco, Monumento Natural La Portada, Paposo Norte, Reservas La Chimba y Parque Morro Moreno.

«Las principales desventajas con las que nos encontramos en la región, en primer lugar, son las distancias geográficas y las condiciones de accesibilidad a estos sectores, lo que es difícil de cubrir con el personal que existe actualmente en la institución. Otro factor importante es la falta de conciencia de los visitantes y de la comunidad en general, respecto al respeto y al cuidado del patrimonio natural y cultural presente en la región».

Asimismo, dijo que la capacidad fiscalizadora de Conaf se rige por su esfera de atribuciones y se coordina con los otros servicios del Estado que tienen atribuciones legales en temas medioambientales.

«Actuamos de oficio a través de los monitoreos y operativos que realiza nuestro personal técnico en terreno, como también respondemos tanto a requerimientos de la ciudadanía, y de igual forma con la institucionalidad medioambiental, sin perjuicio que se podría potenciarse aún más el trabajo interinstitucional».

1997 declarancomo Reserva Nacional al sector de La Rinconada, debido a su rica concentración de ostiones, pero la pesca ilegal mermó el bivalvo, que pasó de 13 millones, a 1,5 millones.

7 áreas silvestres se encuentran protegidas en la región, Parque Lullaillaco, Reserva los Flamencos, Monumento La Portada, Paposo Norte, Reserva La Chimba, Parque Pan de Azúcar y Morro Moreno.

4,3 %del territorio regional está protegido por el Estado. El 3% de esto corresponde a parques y reservas, el 1,6% a sitios Ramsar, el 0,1% a autodestinaciones, reservas marinas y santuarios.

 

Martes 27 de noviembre de 2018.

Fuente: Mercurioantofagasta.cl