Emisiones de riles de Codelco

    Fuente: www.emol.com, jueves 13 de julio de 2006.< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

    Emisiones de riles de Codelco

    Señor Director:

    A través de «El Mercurio» nos hemos enterado de que la Contraloría General de la República ha visado el Decreto Supremo Nº 80, en virtud del cual se establece una normativa excepcional para las emisiones de riles de la División El Teniente de Codelco. Mientras la norma general, inaugurada por la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama) en 2000, fija para el molibdeno un límite máximo de un mg/l (miligramo por litro), y de 1.000 mg/l para los sulfatos, en el caso del decreto antedicho y para las faenas de Codelco en el tranque de relaves de Carén el límite del molibdeno subió a 1,60 mg/l y se duplicó la norma para los sulfatos a 2.000 mg/l.

    El gerente general de El Teniente, Ricardo Álvarez, se equivoca al defender que las descargas de Carén considerarían parámetros territoriales específicos, por lo que no afectaría a la industria agropecuaria. En el derrame de 10 mil litros de desechos minerales tóxicos, registrado el pasado 16 de abril, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) constató la muerte de profusa flora autóctona y fauna, además de perjuicios para agricultores locales, en una extensión de 17 kilómetros del estero Carén.

    Es un error que el Ministerio Secretaría General de la Presidencia haya insistido en aprobar una norma que nutre un doble estándar en Codelco, compañía que pretende ser paradigma de la responsabilidad ambiental, pero que, con esta normativa, puede dar pie a que empresas como Minera Los Pelambres, en Los Vilos o Salamanca, ante un eventual derrame como el sucedido hace un año, que implicó 27 mil litros de sulfhidrato de sodio en el canal El Higueral, puedan apelar a igualdad ante la ley para demandar menos rigor y evitar sanciones, y de ese modo ser motivo de caos normativo, impacto en la salud y degradación ambiental.

    Como la mayor minera de Chile, y como propiedad de todos los chilenos, Codelco debe adoptar los estándares nacionales y no pedir excepciones. Este tipo de autorizaciones son muestra de una permisividad que hace mal a nuestro país. Codelco ya ha generado daños dramáticos con sus relaves en Chañaral, en el río Loa y en Quillagua. El derrame en Carén debería dar pie a una normativa más rigurosa, no a relajarla.-