En 2023 Francia habrá cerrado todas sus centrales termoeléctricas a carbón

    Francia ya es líder mundial en generar energía con pocas emisiones carbónicas. Hace unas décadas invirtió fuertemente en energía nuclear y ahora más de un 75% de su electricidad proviene de la óptima fusión nuclear.

    El presidente de Francia, François Hollande, anunció a los delegados de la Cumbre del Clima de la ONU en Marrakech (COP22), que la república cerrará todas sus plantas de energía a carbón antes de 2023. El mandatario también reconoció el rol de Obama en el acuerdo de París: “[Su rol] fue crucial en conseguir el acuerdo, que es irreversible… Necesitamos neutralidad de carbono para el 2050”.

    Al menos en el caso de Francia, en seis o siete años el carbón ya no va a ser un combustible para su producción de energía.

    Esta es otra buena noticia entre varias que han llegado de diferentes países comprometidos a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. Con o sin la ayuda de Estados Unidos y su nuevo gobierno, informa IFLScience, todas las otras naciones firmantes se mantendrán en el acuerdo y harán el esfuerzo necesario por cumplir sus promesas. Alemania espera cortar las emisiones en un 95% hacia 2050 y el Reino Unido está en camino de cerrar sus plantas a carbón en el mismo plazo.

    Francia ya es líder mundial en generar energía con pocas emisiones carbónicas. Hace unas décadas invirtió fuertemente en energía nuclear y ahora más de un 75% de su electricidad proviene de la maravillosa fusión nuclear. El país está produciendo tanta energía, que hasta tiene que exportar a las naciones vecinas, por un valor total de 3.200 millones de dólares al año.

    planta a carbon

    Planta de energía a carbón


    Por otro lado, en los años que se avecinan bajo el nuevo gobierno que comenzará en Estados Unidos, el medioambiente corre verdadero peligro. Las autoridades elegidas por Trumppara dirigir importantes ministerios e instituciones energéticas y ambientales, son personajes que niegan el cambo climático y que además defienden el uso de carbón.

    La quema de carbón es dramáticamente perjudicial para el medio ambiente y para la salud. Ningún combustible produce más dióxido de carbono y partículas tóxicas por gramo, que la combustión del carbón. Las plantas de energía que funcionan con este recurso son literalmente lo peor que puede haber para el planeta; incluso peor que la energía por fisión nuclear, que produce residuos nucleares que pueden ser altamente destructivos, pero que no produce contaminación ambiental en el proceso de generación de energía.

    De todos modos, con los últimos acuerdos globales en materia de clima, ambos métodos están en retirada para dar paso gradualmente a energías más limpias y seguras, como las plantas solares, hídroeléctricas, de fusión nuclear, granjas eólicas y plantas geotérmicas; algunas de las cuales no sólo son limpias, sino también realmente económicas.

    No pasará demasiado tiempo antes de que el mundo entero se de cuenta de que las energías limpias serán la solución. Francia, en este sentido, es una muestra de ese futuro.

    Fuente, IFLS

    El Ciudadano