Escasez e inseguridad hídrica en Chile

por Sara Larraín

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    La grave situación de escasez e inseguridad hídrica en nuestro país tiene causas climaticas como la sequía, la desertificación y el calentamiento global, pero se ha incrementado por causa del marco legal vigente que rige el acceso y gestion del agua.

    En consecuencia, como no esta en nuestras manos parar la sequia sino adaptarnos a ella, es necesario hacernos cargo de modificar el Código de Aguas, priorizar los usos, normar su uso eficiente y proteger las fuentes de agua incluidos los glaciares.

    Reformar el Código porque ha permitido entregar este bien esencial para la subsistencia humana a las reglas del mercado de aguas; ha permitido la sobreexplotacion de las aguas superficiales y subterraneas; ha sobreotorgado derechos sin fundamentos ambientales o sociales y permitido el acaparando de derechos de agua para especulación.

    La Política Nacional para los Recursos Hídricos reconoce que existe déficit entre el agua disponible y la demanda en el norte y centro sur del país. Además confirma que entre las regiones de Arica y Maule existen 110 cuencas sobreotorgadas y este fenómeno se torna dramático más al sur donde la peor situación ocurre en las cuencas del rio Mataquito medio, Coronel, Lota y el lago Llanquihue, donde la autoridad sobreotorgó derechos en un 200% mayor al agua existente.

    En 2014, por la combinacion fatal de sequía, sobrexplotación y sobreotorgamiento se debió declarar 41 comunas en Coquimbo, Valparaíso y Maule como zonas de escasez hídrica y  decretar 54 comunas de Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana bajo emergencia agrícola. Ello se suma a más de medio millón de compatriotas que no tienen acceso a agua potable y deben ser abastecidos con camiones aljibe en trece de las quince regiones del país.

    Lograr seguridad hídrica requiere parar la sobrexplotación, el sobreotorgamiento, la degradación de cuencas y reformar profundamente el Código de Aguas que hoy tramita la Cámara de Diputados. Pero también se requiere proteger todas las reservas de agua dulce, nuestros glaciares. Sin estas reformas, Chile no podrá reducir su actual inseguridad hídrica.

    Fuente: Estrategia

    • Benjamin Galilea

      Estimada Sara soy estudiante de periodismo de la Finis Terrae. Le quería preguntar si sería posible contactarla por un mail o whassap. Estamos investigando el tema de la hiper aridéz en el Valle del Choapa, y quería saber si nos podría dar su feedback, o contactar con alguien que sepa del tema. Mi mail es benjamingalilea543@gmail.com. Saludos cordiales.

    • Carlos Bonifetti

      La modificación del Código de Aguas tiende a proteger adecuadamente el agua como bien común de los seres humanos y de la fauna y flora, como debió de ser siempre el objetivo fundamental. Torpedearla aseverando que constituye un “expropiación” a los actuales propietarios de derechos de agua, es por decir lo menos, una barbaridad.

      El uso del agua debe ser regulado y no dejado abierto el mercado. El libre mercado no auto regula nada, solo provoca la des-regulación y el caos. Para comprobar esto basta solo con mirar a nuestro alrededor.