Estudio detecta baja concentración de oxígeno en Bahía de Mejillones

Investigadores de la UA concluyeron que la columna de agua presenta hipoxia gran parte del año, lo que afecta la presencia de fauna marina.

Durante gran parte del año la Bahía de Mejillones se presenta con baja oxigenación (hipoxia) en zonas de 10 a 20 metros de profundidad, condición que dificulta la proliferación de organismos que favorecen el desarrollo de la fauna marina.

Así concluyó un estudio realizado por el Instituto de Ciencias Naturales Alexander von Humboldt, dependiente de la Facultad de Ciencias del Mar y Recursos Biológicos de la Universidad de Antofagasta (UA).

Éste se realizó a lo largo de dos años y su zona de estudio fueron los sectores de Punta Chacaya y Playa Blanca.

“La hipoxia es uno de los factores estresantes más importantes que afectan las condiciones de salud de los ecosistemas costeros”, define la investigación. Además, en sus conclusiones se expresa que esta condición se mantiene casi todo el año.

“Nuestros resultados muestran la presencia de hipoxia poco profunda semipermanente en la Bahía de Mejillones, limitando comunidades diversas y más variables a una profundidad muy baja (10-20 m). Estos resultados deben considerarse en el contexto de la disminución actual del oxígeno disuelto en la mayoría de los océanos y las regiones costeras y su impacto en la biota de los fondos marinos”, se indica.

Consecuencias

El biólogo líder del estudio, Aldo Pacheco, comentó las razones por las cuales se generan estas anomalías en las aguas del puerto.

“Es una zona de mucha productividad primaria, de mucho fitoplancton y zooplancton. Entonces cuando hay mucha productividad, esta materia muere, y toda esa materia orgánica decanta hacia al fondo y las bacterias la remineralizan. Entonces para que este proceso se ejecute, toman el oxígeno que pueden, y por eso baja el nivel de éste, aseguró.

Además, comentó que esta actividad tiende a reducirse durante agosto, pero es tan poco el tiempo en el cual se oxigena el fondo marino, que no alcanza a recuperarse antes que inicie nuevamente toda la productividad de material orgánico, que finalmente vuelve a consumir el oxígeno.

“Un pez de tamaño normal no puede ir alimentarse a ese sector porque se ahogaría. Solamente la zona somera (superficial) se mantiene oxigenada. Eso no quiere decir que en condiciones de hipoxia muere todo, pero nuestros datos muestran que se pierde la diversidad y la riqueza”, argumentó Pacheco.

“Uno no puede hacer nada en ese caso porque la hipoxia se da de forma natural, pero esto llama a cuidar lo que se vierte desde los asentamientos humanos a la bahía, porque si uno mete más materia orgánica, eso incrementa la productividad de la bahía y genera más hipoxia, llegando a la anoxia, que es falta total del oxígeno”, Agregó el investigador, quien destacó que la condición se da por factores naturales, pero puede ser incrementada por factores humanos.

Jueves 9 de agosto de 2018

Por Cristian Castro
Fuente: soychile.cl