Glaciares y Cambio Climático

Escrita por Sara Larraín

    Lo votado hace evidente la incoherencia del gobierno con la política de adaptación al cambio climático.

    En las próximas semanas se desarrollará en París, bajo fuertes medidas de seguridad, la 21°Conferencia Mundial sobre Cambio Climático-COP 21, cuyo objeto es acordar un nuevo régimen para enfrentar el calentamiento global. Chile concurrirá con los compromisos de mitigación ya expresados en 2011.

    Pero analizando la estrategia que declara a los glaciares como “reservas estratégicas de agua dulce” se evidencian muchas contradicciones con la posición del gobierno frente a la Ley de Protección de Glaciares, hoy en tramitación.
    Pese a que los parlamentarios de gobierno han insistido en aplicar un estatus jurídico de protección para todas estas reservas de agua congelada en nuestra cordillera, el gobierno sólo ha aceptado proteger a los que están en Parques Nacionales y aplicar el estatus de “reserva estratégica glaciar” a algunos otros, sólo si almacenan gran cantidad de agua y están en áreas de escasez hídrica declarada.

    La confrontación entre partidarios de una protección general de glaciares y los que proponen una parcial, se consumó la semana pasada, cuando el gobierno logró los votos para una norma funcional al extractivismo minero. Aunque los diputados Daniel Melo (PS), Camila Vallejo (PC) y Cristina Girardi (PPD) se mantuvieron firmes en su postura de protección general de los glaciares, sus pares, Patricio Vallespín, Marcelo Chávez (DC), Christian Urízar (PS) junto a Andrea Molina, Celso Morales, David Sandoval (UDI) y Leopoldo Pérez (RN) aprobaron una norma que mantiene a los glaciares desprotegidos frente a la creciente intervención de la minería.

    En concreto: la Dirección General de Aguas (DGA), propondría anualmente un listado de glaciares para ser declarados como “reserva estratégica“, pudiendo cualquier persona reclamar si considera que afecta sus derechos, lo que permite a las empresas impedir la protección de glaciares, argumentando afectación de sus concesiones mineras.

    Lo votado, además de provocar un quiebre en la Nueva Mayoría, hace evidente la incoherencia del gobierno con la política de adaptación al cambio climático, que postula la importancia de proteger los glaciares como reservas de agua dulce para la seguridad hídrica.

    *Columna de opinión de Sara Larraín, Directora de Chile Sustentable

    Fuente: Estrategia