Gobierno chileno interviene por botadero de AMSA en Argentina

    Desde la minera ligada al grupo Luksic indicaron que actualmente existen conversaciones entre ambos gobiernos para encontrar una solución al conflicto con Glencore.

    Si antes, la disputa entre Minera Los Pelambre de Antofagasta Minerals (AMSA), y Glencore por el botadero Cerro Amarillo, fue considerado por el Gobierno chileno como un “conflicto entre privados”, hoy el Estado ha optado por tener una postura más activa y ha comenzado a intervenir en el conflicto.

    Según comentó el presidente ejecutivo de Antofagasta plc, Iván Arriagada, ambos países están en medio de conversaciones para zanjar la disputa originada por los residuos mineros que la mina Los Pelambres depositó en la provincia de San Juan. Esto, de manera paralela al camino judicial que tiene el conflicto, que considera una denuncia civil y una penal de parte de Glencore por supuestos delitos de usurpación de tierras y de aguas. Estas acciones aún está en proceso.

    “Hay una disputa que existe en el ámbito judicial, que está radicada en Argentina pero entendemos que a nivel de gobiernos hay conversaciones para encontrar una solución”, comentó Arriagada. “Nosotros estamos disponibles para buscar una solución en conjunto con los gobiernos en el entendido de que lo que ocurre en un depósito de este tipo es que se cierre ambientalmente y cualquier alternativa a esta tendrá que verse en el ámbito de las conversaciones que están teniendo los gobiernos”, agregó el ejecutivo de Antofagasta plc.

    La actual iniciativa del Ejecutivo marca un giro respecto a su postura inicial, que apuntaba a que este no era un problema de Estados, con lo que marcaban distancia de lo que planteaban desde Argentina. De hecho, en esta misma fecha el año pasado el vicecanciller del país vecino, Carlos Foradori, apuntó ante el parlamento a que era “un problema entre estados, no entre empresas”. En dichos momentos, desde el otro lado de la frontera no lo veían como tal.

    Con la nueva postura del Estado de Chile, se logra un ítem largamente ansiado por la minera, cuya posición es que el botadero tuvo la venia de la autoridad nacional, basada en la cartografía oficial vigente a principios de la década. Sin embargo, la cartografía oficial de Chile fue modificada en su versión impresa en 2007 cuando el botadero ya estaba operando, lo que dio origen a las diferencias con la minera Pachón, una empresa filial de la multinacional Glencore.

    A juicio de la minera, lo correcto para este caso es realizar un cierre ambiental del botadero, lo que correspondería a una solución técnica del problema. Sin embargo hay aspectos fronterizos y de la relación bilateral que se deben acordar antes entre los estados.

    “Como en cualquier escombrera o depósito de ese tipo, es importante proceder a su cierre medio ambiental y eso es lo que hemos sostenido y lo que creemos que se debe hacer”, indicó el presidente ejecutivo de Antofagasta plc.

    Los precios

    El botadero no es el único tema que preocupa a Antofagasta Minerals. Ayer, el máximo ejecutivo de la minera ligada al grupo Luksic mostró un renovado optimismo respecto al precio del cobre, el que estima “tiene un nuevo piso” de US$2,50 la libra.

    “Nuestra perspectiva de mediano y largo plazo es favorable para el precio del cobre. Ahora, para el corto plazo, yo creo que vamos a seguir observando volatilidad en las condiciones de mercado. En parte, tiene que ver con ajustes que todavía tiene que hacer la economía china en materia de endeudamiento y en materia de exceso de inversión en algunos sectores, pero esa volatilidad de corto plazo, como digo, va a ir de alguna manera dando paso a una tendencia del precio del cobre que debería consolidarse alrededor de los niveles que estamos viendo hoy día”, dijo Arriagada.

    Fuente: Pulso