Justicia chilena acoge cargo criminal contra Laura María Phyllis representante legal de Barrick Gold

    Tras acciones judiciales del jurista Juan Guillermo Torres en nombre de su representado Jorge Lopehandía ante la justicia chilena, se han aceptado los cargos criminales contra Laura María Phyllis Emery, abogado canadiense, representante legal, y  ejecutivo de Barrick Gold Corporation (ABX) subsidiarias, Minera Nevada SpA y Minera Nevada.

    La demanda nace del falso testimonio presentado por la ejecutiva, el 14 de diciembre del 2012, declarando propiedad minera de  Nevada SpA sobre las Concesiones de Tesoro, concesiones mineras a nombre de Lopehandía sobre el yacimiento minero Pascua.

    La representante de Barrick ha sido acusada penalmente de conformidad con arreglo al Código Penal chileno, secciones 111-112-113. El juez Freddy Antonio Cubillos Jofre, del 7 º Juzgado de Garantía de Santiago (Tribunal Proceso Penal) aceptó los cargos de jurista Sr. Juan Guillermo Torres.

    Lopehandía, empresario minero del norte de Chile, lleva años litigando contra la trasnacional del oro más grande del mundo, reclamando que los títulos que él posee están correctamente inscritos según el Código de Minería en Chile, que Barrick lo ha estafado, ha falsificado papeles, ha dado falsos testimonios, ha violado una medida judicial precautoria de la Corte Suprema de no celebrar actos y contratos sobre el mineral de Pascua, y ha levantado millones por el mundo estafando a la Banca internacional y al Fisco de Chile.

    Frente a ello, Lopehandía decidió asociarse con Brent Johnson, Ceo y presidente de Mountainstar Gold Inc. Ambos no dudaron en manifestar su alegría por la resolución del juez Cubillos y han declarado “confiamos en que esta vez la justicia chilena dejará su nombre en alto y hará justicia como corresponde”.

    A su vez Phyllis Emery está acusada penalmente por la  falsificación del Protocolo de Pascua Lama y uso malicioso del mismo, en una acción que se lleva por separado ante el tribunal Fiscalía Centro Norte de Santiago.

    Fuente: El Ciudadano