Las aseguradoras comienzan a adaptarse a las exigencias del cambio climático

    La descarbonización es un término que se volvió muy recurrente en las reuniones y proyectos sobre el cambio climático, especialmente post Acuerdo de París. Y el sector financiero y las aseguradoras ya entraron al ruedo, especialmente tomando en cuenta el costo de los desastres naturales producto de la alza en las temperaturas mundiales (ver gráfico). Incluso, según un informe de ONU Ambiente, el costo para adaptarse al cambio climático en países en desarrollo podría aumentar entre US$280.000 millones y US$500.000 millones por año al 2050.

    Entre los inversores institucionales las compañías de seguros ya comenzaron a dar varios pasos, principalmente en Europa, “mostrando excelentes iniciativas para cambiar sus modelos de negocio, los cuales se han traducido en la descarbonización de sus carteras de inversión y de los clientes a quienes aseguran, además de la creación de nuevos productos asociados al desarrollo sostenible”, comenta Felipe Díaz, docente en Ingeniería en Energía y Sustentabilidad Ambiental de la U. San Sebastián (USS).PUBLICIDAD

    Allianz, Swiss Re, AXA, Aviva o Zurich son ejemplo de esta tendencia, las que además han generado el denominado ‘divestment’. Es decir, que han dejado de invertir en proyectos que tienen altos consumos de combustibles fósiles, o que tienen otro impacto negativo en el medio ambiente o en la sociedad.

    Incluso, un grupo de aseguradoras, junto a la Iniciativa Financiera de ONU Ambiente (UNEP FI), crearon los Principios de Seguros Sostenibles (PSI) en 2012 “que muestran una hoja de ruta a seguir para que estas instituciones alineen sus políticas internas y estrategias al desarrollo sostenible de la sociedad. Dentro de los cuales demuestran la importancia de la adopción de criterios Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo (ASG) en la toma de decisiones”, comenta Carolina López, representante de UNEP FI en Chile.

    Realidad local

    En Chile, a junio de 2018, las compañías de seguros de vida alcanzaron los US$61.138 millones en fondos destinados a inversión, mientras que los seguros de vida alcanzaron los US$2.170 millones a la misma fecha. Ambos fondos de inversión se centran en inversiones de renta fija en el territorio nacional, seguido por inversión en el sector inmobiliario (CMF). “En Chile, este no es un tema que esté en la discusión interna de las aseguradoras y el país no se puede quedar atrás”, opina Díaz.

    Por su parte, Jorge Claude, vicepresidente Ejecutivo Asociación de Aseguradores de Chile (AACH), comenta: “Para las compañías de seguros generales el cambio climático es un tema relevante, pero que está implícito, ya que es parte de sus riesgos. Las compañías, para la tarificación utilizan datos históricos, al igual que las tendencias para intentar predecir las futuras catástrofes” dice Claude. Por otro lado, varias compañías de seguros tienen políticas de “Inversión Responsable”, donde los elementos de ASG son incluidos en los procesos de análisis de inversión y riesgos. Otras, toman el camino de avanzar a portfolios libres de CO2.

    Con respecto a incluir expresamente el elemento “cambio climático”, Claude dice que, en general, las pólizas se renuevan anualmente y cubren todos los riesgos definidos en las condiciones particulares, a excepción de las exclusiones, por lo que no existe necesidad de definir explícitamente los riesgos causados por el cambio climático. “Por ejemplo, una póliza para riesgos de la naturaleza, va a cubrir cualquier inundación (en caso que así lo estipule), independiente de su origen”, aclara el vicepresidente de la AACH.

    Miércoles 23 de enero de 2019.

    Fuente: La Tercera / Pulso.