Ley de Transmisión Eléctrica

Por Sara Larraín

Las cuatro razones por las que el pleno de la Cámara de Diputados rechazó la ley de Transmisión la semana pasada constituyen un llamado de atención al ministro Pacheco de que la regulación energética no puede socavar las reglas de la democracia. La primera razón es porque amenaza a las comunidades y regiones del país al imponerles sin consulta “polos de desarrollo eléctrico” desde Santiago, impidiéndoles opinar sobre el uso del territorio en sus regiones.

La segunda es porque impone la supremacía de la Ley Eléctrica sobre la Ley de Bosque Nativo, eliminando el resguardo de las especies protegidas al declarar las torres de transmisión  como “imprescindibles”. La tercera razón es porque no establece la consulta indígena como mandata el estándar internacional y porque incluye  tempranamente “el uso de la fuerza pública” en la realización de los estudios de franja para la transmisión eléctrica. La cuarta razón es porque se concede al inversionista en transmisión eléctrica, la concesión definitiva sin cumplir con los procedimientos de la ley vigente, dejando a los afectados sin posibilidad de defensa.

El rechazo a dichos artículos deberá resolverse en la Comisión Mixta que será constituida el próximo lunes para corregir  los excesos de una ley que  atenta contra la igualdad de derechos  de los chilenos  y que insulta a las regiones.

Publicado en La Tercera