Ley de Transmisión, insulto a la democracia.

Ayer el pleno de la Camara de Diputados rechazo la ley de Transmisión  en cuatro temas claves  que amenazan  a las  comunidades y a las regiones  al imponerles  sin consulta polos de desarrollo eléctrico; quitar la protección al bosque nativo y permiten  el uso de la fuerza publica  en los estudios de franja.  Dichos problemas habían sido corregidos en la Comisión de Energía de la Camara a fines de 2015, pero el ministerio de energía los volvió a cambiar en la Comisión de Hacienda  y en el Senado. Por ello es justo que los diputados  rechazaran dichos artículos y forzaran la constitución de una Comisión Mixta para resolver las diferencias. Curiosamente ante este procedimiento democrático el ministro de energía, las emprendió contra los diputados, nombrando incluso a algunos y también culpo a los ambientalistas por su revés político.

Totalmente injusto, pues en su discurso ante el pleno de la Camara, el ministro no transparento los graves problemas contenidos especialmente en los artículos 85, 92 y 93 rechazados por los diputados. Solo declaro que su objetivo es explotar 96 cuencas que tienen 14.700 megawatts de potencial hidroeléctrico y “respetando el medioambiente, de manera amigable con las comunidades”. Pero oculto que la decisión sobre esas 96 cuencas como polos de desarrollo eléctrico se hará en Santiago, a espaldas de las comunidades y de las regiones quienes no podrán opinar sobre el uso del territorio en sus regiones. No transparento que su proyecto establece la supremacía de la ley eléctrica por sobre la ley de bosque nativo, por lo que no se podrá resguardar las especies protegidas. Tampoco sincero que la ley permite imponer el uso de la fuerza publica en la etapa mas temprana, es decir en la realización de los estudios para las franjas de transmisión  eléctrica. Todo esto constituye un extractivismo energético que insulta a las regiones, al ambiente y a la  democracia  y esperamos sean corregidos en la Comisión Mixta.

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