Licitación eléctrica se reduciría a un cuarto de lo previsto originalmente

    En 2015 la CNE estimó una licitación de 8.000 GWh para 2017, la que podría llegar a 2.000 GWh. Desde Colbún no descartan que incluso se podría postergar la subasta.

    En abril de 2015 la Comisión Nacional de Energía (CNE) publicó su informe de Licitaciones de Suministro Eléctrico, documento que es la base para el desarrollo de licitaciones de suministro para clientes regulados (hogares y pequeñas empresas). En él propuso realizar cuatro licitaciones entre 2015 y 2017, marcando este año donde comenzaría a aumentar el déficit de energía.

    El estudio planteó una licitación de 1.000 GWh para 2015 y de 12.500 GWh en 2016, mismo año en que se desarrollaría otra de 3.000 GWh. Para 2017, se proponía una de 8.000 GWh.

    Sin embargo, el escenario cambió. En 2015 se realizó una licitación por 1.200 GWh, que se adjudicó a un precio promedio de US$ 79,3 por MWh y el año pasado se desarrolló una licitación por 12.430 GWh al año, a un precio promedio de US$ 47,6 por MWh. Mientras que para 2017, la licitación que estaba pensada para adjudicar 8.000 GWh, podría sólo entregar 2.000 GWh, un cuarto de lo estimado hace dos años.

    “Esto corresponde a una caída de la actividad productiva que no estaba contemplada, y la demanda eléctrica va muy de la mano con la actividad productiva. Cuando una economía creciendo prácticamente al 1,5%, eso repercute en que las necesidades de abastecimiento energético se reducen significativamente de lo esperado”, dijo Susana Jiménez, subdirectora de políticas públicas de LyD.

    La CNE en enero de este año, al dar inicio a la licitación que se adjudicará en octubre de este año, consideró un total de 4.200 GWh anuales. Sin embargo, dos meses después del anuncio, señaló que recortaría la cantidad de energía a licitar hasta 2.500 GWh. Entre las razones para el recorte, la Comisión señaló el importante traspaso de clientes regulados a libres, considerando los bajos precios disponibles en el mercado no regulado.

    Lo cierto es que la cantidad de energía puede seguir disminuyendo. “Nosotros quisimos ser muy conservadores en este llamado, porque la dinámica de la demanda hay que observarla año a año. Lo que estamos previendo es un llamado de unos 2.000 GWh. El tamaño definitivo lo vamos a saber cuando tengamos informes definitivos de la demanda y la proyección muy clara” señaló el secretario ejecutivo de la CNE, Andrés Romero. Así, podría licitarse un cuarto de lo previsto inicialmente por el organismo.

    Incluso, la baja del monto a licitar ha llevado a algunos actores a pensar en postergar la subasta. Es el caso de Colbún. “En vista de las proyecciones de demanda que vemos actualmente para el segmento regulado, no sería necesaria realizar un licitación el año de 2017 para para cubrir consumos a partir del año 2023, sino que ésta se podría postergar”, señalaron desde la empresa.

    Sin embargo el propio Romero lo descartó, y dijo que”no habrá mayores cambios”.

    Clientes libres

    La fuga de clientes libres ha desatado una verdadera competencia entre las empresas generadoras y algunas distribuidoras.

    Fuentes cercanas a Enel señalaron que en la actualidad la firma italiana está desplegada en todos los mercados, pero con especial atención en este segmento, teniendo como meta captar a la mayor cantidad de clientes fugados.

    En la junta de accionistas de CGE, su presidente, Antonio Gallart descartó que la fuga de clientes los haya afectado. “No es una fuga como tal. Los clientes que estaban sobre nuestra red siguen ahí, pagan el peaje correspondiente, y negocian con nosotros, u otra compañía negocia por ellos el suministro de energía”, dijo.

    Consultados por el tema, desde Colbún señalaron que en el actual escenario “el mercado de clientes libres que está dejando el segmento de precios regulados representa una oportunidad de crecimiento interesante para la compañía”.

    Fuente: La Tercera