Megatorres: Interchile finaliza construcción pese a las críticas

La empresa anunció que la operación comenzará “en el más breve plazo”. Desde la comunidad La Dormida cuestionaron el anuncio.

Serán los propios representantes de la comunidad agrícola La Dormida y de la empresa Interchile -filial de la colombiana ISA- los que a futuro deberán ponderar si la manifestación realizada a inicios de abril en Olmué, donde tres personas se encadenaron a una de las torres de alta tensión a 40 metros de altura, tuvo reales efectos o no en la construcción y operación del proyecto Cardones-Polpaico.

Porque lo cierto es que a un mes de dicha protesta -que terminó con la intervención del Grupo de Operaciones Especiales (Gope) de Carabineros y con la formalización de cuatro personas-, la compañía informó esta semana que la construcción de la carretera eléctrica había concluido y que incluso podría entrar en funcionamiento a inicios de junio.

“Las obras civiles han sido completadas. Se han montado las torres y se han instalado los cables. Estamos en la etapa final, básicamente en la etapa de regulación. Los cables deben instalarse correctamente y (luego) la fibra óptica, que es la última etapa antes de que entremos en funcionamiento”, señaló el director de Transporte de Energía de ISA, Dayron Esteban Urrego, en una conferencia de la empresa colombiana con sus accionistas, según consignó Pulso.

Ayer, en tanto, desde Interchile confirmaron la misma información. “Las obras civiles que contempla el proyecto ya han finalizado, restando únicamente las últimas etapas del tendido de cable conductor y las pruebas. Estamos confiados en que habilitaremos cuanto antes este proyecto estratégico para el país, que permitirá el ingreso masivo de las energías renovables al Sistema Eléctrico Nacional, lo que constituye la mayor transformación de la matriz energética de Chile”, indicaron en la filial.

11 de junio o antes

Cabe recordar que tras los conflictos que enfrentó la empresa justamente en el sector de La Dormida, en febrero tuvo que informarle al Ministerio de Energía y al Coordinador Eléctrico Nacional que la entrada en funcionamiento del proyecto se volvería a retrasar, esta vez para el 11 de junio próximo. Lo anterior derivó en que el Gobierno decidiera cobrar una boleta de garantía tras considerar que la demora no se debía en su totalidad a hechos de fuerza mayor.

Un conflicto cuya solución pareciera estar bien encaminada, luego que Interchile asegurara haber dispuesto de “recursos y capacidades extraordinarias” para que la carretera eléctrica entre en operación “en el más breve plazo” o incluso antes. “Tal vez podamos llegar una semana más temprano”, informaron ejecutivos de ISA, según el mismo medio.

Critican “publicidad”

Si bien lamentaron la situación, desde la comunidad olmueína aseguraron no estar sorprendidos puesto que han sido “testigos” de cómo la construcción del proyecto ha continuado su curso durante las últimas semanas.

“Acá las torres están listas y cableadas. La afectación al paisaje y el turismo se manifiesta en toda su ruindad y ha quedado demostrado que la afectación a ambos componentes ambientales es brutal. Cabe recordar que en el permiso ambiental de Cardones-Polpaico, estos impactos no fueron evaluados puesto que se afirmó que no ocurrirían. Sin embargo, los hechos demuestran una vez más las falsedades y omisiones que hemos denunciado”, cuestionó el abogado de la comunidad, Juan Molina.

En esa línea, el profesional también criticó a la empresa por anunciar públicamente el término de la construcción pese a las acciones judiciales que continúan pendientes.

“Realmente nos parece un insulto a los tribunales de justicia que se anuncie la pronta inauguración de una obra existiendo recursos pendientes, tanto en el Tribunal Ambiental como ante la Corte de Apelaciones de Valparaiso y la Corte Suprema”, dijo el abogado.

Desde la compañía, en tanto, insistieron en que el proyecto cuenta con su Resolución de Calificación Ambiental (RCA) aprobada desde diciembre de 2015 y con “todos los permisos sectoriales aprobados que le otorgan el derecho a la servidumbre eléctrica para construir la infraestructura de transmisión que pasa por el predio La Dormida”.

Además, agregaron que durante la tramitación ambiental se consideró un proceso de participación ciudadana donde respondieron más de 1.500 consultas y realizaron alrededor de 300 reuniones explicativas. “Interchile ha cumplido con todas las exigencias de la evaluación ambiental”, indicaron en la compañía.

Indemnización

Con la construcción finalizada, ambas partes deberán continuar con la disputa que mantienen a partir de la indemnización económica por el uso de dichos terrenos. Tal como lo ha señalado la empresa en diferentes ocasiones, una comisión tasadora externa ya fijó el precio a pagar por los 405 mil metros cuadrados a utilizar, equivalente a $770 millones.

Sin embargo, la comunidad presentó una reclamación ante el Tribunal de Limache pidiendo aumentar el valor por cada metro cuadrado de $ 1.900 a $ 3.500.

“La comunidad ha reclamado judicialmente tanto la procedencia de una indemnización que pretenda compensar un daño irreparable a la naturaleza, también como la forma de cálculo de ella, que no considera el valor ambiental de este lugar”, explicó Molina.

“Las obras civiles que contempla el proyecto ya han finalizado, restando únicamente las últimas etapas del tendido de cable conductor y las pruebas”

Pendiente proceso de invalidación de RCA

Pese a que la carretera eléctrica Cardones-Polpaico está pronto a entrar en operación, aún resta que se tramite un recurso interpuesto por La Dormida para invalidar la RCA del proyecto. En enero de este año, el Tribunal Ambiental le dio la razón a la comunidad tras ordenarle al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) iniciar un proceso de invalidación, por lo que dicho organismo -a mediados abril- le otorgó un plazo de diez días hábiles a Interchile para responder la solicitud.

Viernes 10 de mayo de 2019.

Fuente: El Mercurio de Valparaíso.