Minería del cobre utiliza en su proceso 5.331 litros de agua fresca por segundo

    Las cifras de 2014 detallan que la industria de la Segunda región utiliza principalmente aguas subterráneas (55%) y en su gran mayoría en los procesos de las plantas concentradoras.

    El estudio del Consumo de Agua en la Minería del Cobre año 2014, elaborado por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), establece que esta industria utiliza en la región de Antofagasta, 5.331 litros por segundo de agua fresca, más del 40% del recurso total que se utiliza en el país en este sector productivo.

    EL ESTUDIO

    El informe detalla además que de los 5.331 litros por segundo, 2.921 (55%) corresponde a aguas subterráneas; 1.926 (36%) son aguas superficiales, y 484 (9%) corresponde a otros. A estos totales se suman además 1.990 litros por segundo de agua de mar.

    La información, que es obtenida directamente de las empresas a través de la “Encuesta de producción, energía y recursos hídricos”, detalla también que del total (5.331 lts/seg), 3.227 son utilizados en plantas concentradoras, lo que equivale a un (66,2%); 1.351 en hidrometalurgia (27,6%); y 734 en otros procesos (6,2%).

    PROYECTOS DE LEY

    En el Congreso se han presentado varias iniciativas para resguardar el recurso hídrico, entre ellas la del diputado Marcos Espinosa, quien explicó que está impulsando en la Comisión de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía, un conjunto de mociones parlamentarias que buscan incorporar dentro de la legislación, específicamente el Código de Minería, la obligatoriedad para que en los proyectos mineros se incorpore, como inversión, la instalación de planta desaladoras de agua de mar.

    “Esto, fundamentalmente, porque hoy tenemos una notable disminución de los recursos hídricos disponibles, no solamente para la agricultura, sino que también para el consumo humano y cuando revisamos el mapa de distribución de los derechos de agua, podemos observar con mucha preocupación, como un alto porcentaje de estos derechos se concentra justamente en las compañías mineras, tanto públicas como privadas”, detalló el parlamentario.

    Espinosa agregó que hoy los recursos hidrográficos que tenemos en la provincia están prácticamente agotados, como es el caso del río Loa y del Salado, justamente por el sobre otorgamiento de derechos de agua y el uso indiscriminado de estos recursos hídricos para la actividad minera.

    De esta forma, al establecer esta obligación dentro de nuestra legislación, dijo, “automáticamente liberaría una gran cantidad de derechos de agua, que podrían utilizarse para el consumo humano, como uso prioritario, como así también para las labores agrícolas”.

    El diputado, al ser consultado sobre la decisión de Codelco de utilizar en su proyecto RT Sulfuros Fase II agua desalada, dijo que las empresas mineras que operan en zonas desérticas están tomando conciencia al incorporar en sus procesos productivos el uso de agua de mar y añadió que “me alegro mucho que la principal empresa del Estado y la principal productora de cobre del mundo, esté dando esta señal positiva al resto de la industria minera”.

    OTRA INICIATIVA

    La diputada Paulina Núñez también presentó, junto a otros parlamentarios, un proyecto para resguardar los recursos hídricos, iniciativa que tiene tres ejes centrales, entre ellos: Limitar la adquisición de derechos de agua, de conformidad al artículo 110 del Código de Minería, cuando en la zona donde se extienda la respectiva concesión minera de exploración o explotación exista escasez de agua para consumo humano.

    El segundo, es la obligación para las empresas de la gran minería de usar agua desalada u otros medios equivalentes en los proyectos que desde la entrada en vigencia de la ley se presenten a tramitación ambiental.

    Mientras que el tercero, es una obligación al Estado para que tome las medidas que sean necesarias para que a 2025 las empresas privadas usen al menos un 35% de agua de mar y las públicas un 40%, además de que promueva y facilite el uso de agua de mar para actividades industriales.

    Fuente: El Mercurio de Calama