MOP restringe derechos de agua en Región de Los Lagos

    La regulación al mercado del agua que impulsa el Ministerio de Obras Públicas (MOP) va en serio. Ello, porque decidió dar un paso adicional a su proyecto que busca elevar a rango constitucional el concepto agua como bien nacional de uso público y también pavimentar el camino para caducar derechos de agua, lo que ha despertado críticas desde el sector privado.

    Y es que la cartera de gobierno decretó las primeras reservas de agua del país para conservación ambiental y uso turístico. La iniciativa se inició en los ríos Cochamó y Petrohué -este último parte del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales- en la región de Los Lagos y podría extenderse a otras cuencas del sur del país, con la meta de resguardar caudales para los fines antes mencionados.

    Esta decisión está apoyada en las modificaciones realizadas al Código de Aguas de 1981 por la Ley 20.017 de 2005, donde se entregó al Presidente de la República la facultad, hoy delegada en el ministro de Obras Públicas, para denegar parcialmente solicitudes de derechos de aprovechamiento de agua no consuntivos en cauces o fuentes que revistan algún interés nacional y cuando existan circunstancias excepcionales que lo ameriten.

    A la vez, la medida del MOP surge cuando se “está dando un fenómeno que está ocurriendo en todo el país y es que nuestras cuencas están sufriendo ataques de especuladores, lo que tiene que ver con solicitar e inscribir la mayor parte de las aguas para especular y acaparar esos recursos y después lucrar con ellos, dejando que las poblaciones que viven allí se queden sin ellos y sin posibilidades de desarrollo económico y social”, sostuvo el titular de la Dirección de Aguas del MOP, Rodrigo Weisner, en una conferencia de prensa que realizó el martes pasado en Coyhaique.

    Weisner precisó que 10% a 15% de las solicitudes de derechos de agua para fines no consuntivo corresponden a proyectos que no corresponden a iniciativas concretas.

    ¿Se ampliará esta medida?

    El titular del MOP, Sergio Bitar, aseguró que durante el actual gobierno sólo se afectarán las zonas del Cochamó y Petrohué.

    Sin embargo, trascendió que el objetivo del MOP y la Dirección General de Aguas es reservar otras hoyas hidrográficas con disponibilidad en derechos de aguas y que tengan protección ambiental oficial. Las zonas estarían localizadas desde la región de La Araucanía hacia el sur y se encontrarían ligadas a los ríos Pucón, Golgol, Blanco, Palena, Simpson, Murta y Serrano.

    En el río Blanco se proyecta una de las tres centrales de la minera suiza Xstrata por 360 MW. En tanto, en el río Puelo -cuya cuenca junto a la del Cochamó se declaró como zona de interés turístico-, la generadora Endesa Chile prevé construir dos centrales de embalse.

    “Durante el gobierno de la presidenta Bachelet, mi decisión es que sean esas dos cuencas. Espero que este paso no sea nunca revocado por ningún otro gobierno que venga. Si funciona bien habrá que extenderlo”, sostuvo Sergio Bitar.

    El secretario de Estado comentó que esta medida “significa más desarrollo local, más potencial para el ecoturismo, el crecimiento y el empleo, además, cuida dos cuencas intocadas para las futuras generaciones”.

    Defensa a la reforma

    Consultado por los cuestionamientos del sector privado a la reforma constitucional en materia de agua que impulsa el MOP y las que podrían surgir tras las nuevas restricciones, Bitar señaló que “son críticas infundadas. En todos los países desarrollados existen normas que regulan el sector del agua. Todos los mercados importantes, partiendo por los financieros, se regulan y el agua, que es vida, con mayor razón”.

    Añadió que “hoy las regulaciones son menores y eso tiene que abrirse como posibilidad”.

    El titular de Obras Públicas precisó que “lo que estamos haciendo ahora es otra materia, porque no hay derechos otorgados en esas zonas, así que nadie puede decir que se vulnera un derecho. Se han entregado algunos derechos, pocos, para la gente de allá, agua potable o uso agrícola, pero no para levantar represas y creemos que estas dos cuencas deben preservarse para el ecoturismo y cuidado de la naturaleza”.

    Fuente: El Financiero