Nueva norma de SO2 aumenta restricción en zonas saturadas

La seremi del Medio Ambiente, Victoria Gazmuri, explicó que la normativa eleva las limitaciones en Concón, Quintero y Puchuncaví.
Katherine Escalona M.

La nueva norma de SO2 (dióxido de azufre), aprobada por la Contraloría General de la República el viernes pasado, es una herramienta que permite restringir aún más las emisiones contaminantes en las zonas saturadas de Concón, Quintero y Puchuncaví, aseguró la seremi del Medio Ambiente, Victoria Gazmuri.

De acuerdo a la autoridad regional, esta nueva normativa establece máximos de emanación horaria para este gas, que surge de diversos procesos de combustión presentes en algunas de las empresas que se encuentran presentes en el cordón industrial instalado junto a la bahía de Quintero. En dicha zona, junto a Concón, ya existen límites para las emisiones de material particulado (MP 10 Y MP 2.5), fruto de la aplicación del Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica.

“El objetivo de la norma primaria de calidad de aire para dióxido de azufre (SO2) es proteger la salud de las personas de los efectos agudos y crónicos, generados por la exposición a concentraciones en el aire de este gas”, afirmó Gazmuri, quien consignó que en ese sentido “hay que diferenciar que son dos instrumentos de gestión ambiental muy distintos, pero ambos focalizados en proteger la salud de las personas”.

Añadió que el plan de descontaminación “establece máximos de emisión que pueden emitir las fuentes reguladas emplazadas en las comunas de Concón, Quintero y Puchuncaví (es de carácter local), mientras que la norma de SO2 es de carácter nacional y establece un nivel de concentración permisible de SO2 en el aire que respiramos. Ciertamente, ambos instrumentos son complementarios y, por ejemplo, forman parte de la normativa aplicable para proyectos que ingresan al Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA)”.

Normativa nacional
Si bien la nueva norma es de carácter nacional, las zonas de Concón, Quintero y Puchuncaví son las comunas en la Región de Valparaíso que tienen mayor contaminación atmosférica y por eso están declaradas saturadas.

En este sentido, la seremi puntualizó que las principales fuentes que regulará la nueva normativa a nivel nacional son las emisoras de SO2: “Termoeléctricas a carbón, fundiciones de cobre y las refinerías de petróleo”. Además, sumará a aquellas “aportantes a los procesos de combustión de petróleo, como algunas calderas y el parque automotriz”.

Sin embargo, en la zona industrial de Concón, Quintero y Puchuncaví las restricciones afectarán principalmente a la empresa estatal Codelco División Ventanas y a la termoeléctrica de la firma AES Gener, las que emiten dióxido de azufre y se deben ajustar a la normativa.

¿Cuáles son las principales limitaciones de la norma y por qué se establecieron? Gazmuri explicó que “en el proceso de revisión de la norma de SO2 se identificó la ausencia de una norma que proteja la salud de las personas para los efectos agudos (norma horaria)”, lo que incidió en el análisis final.

Gazmuri precisó que se observó también que “los niveles de emergencia vigentes debían ser actualizados acorde a modelos usados internacionalmente. En consecuencia, la norma reduce los valores de concentración permitida en su norma anual (de 80 ug/m3N a 60 ug/m3N) y en su norma diaria de (250 ug/m3N a 150 ug/m3N) e incorpora un nivel de protección horario de 350 ug/m3N., equivalente a la norma Comunidad Europea”.

Adicionalmente, dijo la autoridad regional medioambiental, “la nueva norma establece límites para declarar episodios críticos mucho más exigentes que los actuales. De esta forma, los niveles de alerta, preemergencia y emergencia ambiental son cuatro veces más exigentes que los que contenía la ahora derogada norma”.

En materia de fiscalización, en tanto, será la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) la encargada de fiscalizar para ver si se está cumpliendo la normativa. “La Superintendencia del Medio Ambiente es el encargado de fiscalizar y ejecutar eventuales sanciones sobre el regulado que infrinja dicha norma”, aclaró la seremi de Medio Ambiente.

Consultadas las dos principales fuentes emisoras de dióxido de azufre en la bahía de Quintero, sólo AES Gener emitió una respuesta, dado que Codelco División Ventanas optó por no referirse al tema. Desde AES Gener, que opera la central termoeléctrica, informaron que la firma “ha invertido en los últimos años US$ 437 millones para que todas nuestras unidades cumplan con los estándares más exigentes en materia de emisiones”.

Martes 14 de mayo de 2019.

Fuente: El Mercurio de Valparaíso.