Omar Baddour, coautor del informe climatológico de la ONU: «Hay que bajar la demanda de carbón»

En conversación con El Mostrador, el climatólogo detalló parte del informe que emitió la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el que destacó que el quinquenio 2015-2019 va en camino a convertirse en el más cálido jamás registrado; que la cantidad de hielo que se pierde al año del manto helado de la Antártida se sextuplicó, como mínimo, entre 1979 y 2017; que desde el inicio de la era industrial, la acidez de los océanos ha experimentado un incremento general del 26%; y que en 2917 la concentración de CO2 en la atmósfera alcanzó el 146% frente a valores preindustriales (anteriores a 1750).

Omar Baddour, científico de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) fue uno de los responsables del informe que la entidad emitió el lunes pasado y que advirtió que, lejos de disminuir, las causas y las consecuencias provocadas por el cambio climático no dejan de crecer.

El reporte suministró datos sobre el estado de los océanos, incluidos el nivel del mar y su calentamiento, su acidificación y nivel de oxígeno, con implicancias para un país como Chile.

Disparidad entre objetivos y realidad
El informe fue producto de un trabajo conjunto de las principales organizaciones de climatología del mundo y destacó «la evidente, y cada vez mayor, disparidad entre los objetivos acordados para resolver el problema del calentamiento global y la realidad».

En el informe, titulado «United in Science», se incluyen detalles sobre el estado del clima y se presentan tendencias de las emisiones y las concentraciones atmosféricas de los principales gases de efecto invernadero.

Asimismo, se subraya la imperiosa necesidad de poner en marcha una transformación socioeconómica profunda en sectores fundamentales, como el uso de la tierra y la energía, a fin de evitar un aumento peligroso de la temperatura mundial con efectos posiblemente irreversibles. También se examinan algunas herramientas que prestan apoyo en materia de mitigación y adaptación.

El reporte destacó, entre otros aspectos, que el quinquenio 2015-2019 va en camino a convertirse en el más cálido jamás registrado; que la cantidad de hielo que se pierde al año del manto helado de la Antártida se sextuplicó, como mínimo, entre 1979 y 2017; que desde el inicio de la era industrial, la acidez de los océanos ha experimentado un incremento general del 26%; y que en 2917 la concentración de CO2 en la atmósfera alcanzó el 146% frente a valores preindustriales (anteriores a 1750).

Peligro para áreas costeras
«El aumento del nivel del mar se está acelerando, lo que significa que los riesgos de inundación de áreas de tierra bajas está aumentando con el tiempo», señaló Baddour, jefe del Programa Mundial Climático de Datos y Monitoreo de la OMM, lo que significa un peligro para el 20% de la población chilena que vive en áreas costeras.

«La combinación de aumento del nivel del mar hace que las tormentas sean más devastadoras en las áreas costeras, dañando los puertos, instalaciones pesqueras y viviendas de los pescadores», explicó.

Agregó que el calentamiento de los océanos ya ha causado graves daños a la flora y fauna marinas, tales como los corales.

«Esto tiene dramáticas consecuencias en la reserva y diversidad de peces. La reducción del nivel de oxígeno en el océano y la acidificación del mar afectan la vida marina como un todo», subrayó.

Situación irreversible
Frente a la consulta sobre si la situación es irreversible, Baddour respondió que el nivel del mar seguirá subiendo bajo el efecto del CO2 en la atmósfera, lo que dura varios miles de años.

El reciente reporte publicado por la IPCC sobre el océano y la criósfera predice que el nivel del mar siga subiendo hasta 2100, y que la frecuencia de las olas de calor marinas podría multiplicarse por 50 frente a los tiempos actuales.

«No son noticias buenas para nada», lamentó Baddour, aunque añadió que «una drástica reducción en la emisión de CO2 y una rápida transición hacia una economía descarbonizada ayudará a ahorrar tiempo y disminuir los riesgos de escenarios aún más devastadores».

Aporte del ciudadano común
Baddour también hizo referencia a lo que puede hacer el ciudadano común para aportar a la causa.

«La única manera de revertir la tendencia es disminuyendo la demanda de carbón antes de alcanzar el punto de inflexión de muchos indicadores climáticos, que se encuentran en grado naranja, cuando no rojo», dijo.

Agregó que la electricidad y la calefacción contribuyen con un 25% de las emisiones de CO2, el transporte entre 14% y 25%, y la industria en un 20%.

«La gente común puede optimizar el uso de estos factores», dijo.

Un ejemplo es el uso del transporte público u otros medios más amigables, en vez del uso de autos individuales, y el uso de coches de bajas emisiones en caso de ser necesario.

«Cada producto requiere energía para su fabricación, desde autos a equipos electrónicos, hasta cosas básicas de uso cotidiano. En vez de renovar sus cosas, la gente debe reutilizar o reparar lo que tenga, y reciclar compartiendo con otros», precisó.

«Ahorren electricidad en casa, usen bienes de uso energético eficiente. Piensen que el agua se hace potable y se bombea usando energía, por lo cual su uso debe ser óptimo. Por desgracia, seguimos viendo cómo el agua y la energía se desperdician».

Optimismo para COP25
El científico además expresó su optimismo frente a la toma de conciencia entre las autoridades para enfrentar el problema.

«El mundo es consciente y se vuelve cada vez más consciente, la cumbre climática en Nueva York es una demostración. Varios países que no firmaron el acuerdo de París se han unido, otros se han comprometido a hacer aún más de lo que comprometieron en París en 2015, y los grandes actores energéticos tomaron el mensaje de ayudar en una rápida transición», sostuvo.

En el mismo sentido, se manifestó optimista frente a la COP25 en Chile.

«Con el impulso ganado en la cumbre climática y el surgimiento de una rápida y mayor conciencia de la sociedad, espero que la COP25 sea diferente a las cumbres previas», expresó.

«Esperamos que los líderes enfrenten el cambio climático como una grave emergencia que necesita soluciones innovadoras para una rápida transición económica», concluyó.

 

Lunes 30 de septiembre de 2019.

Fuente: El Mostrador.