Once millones de chilenos enfrentarán una temporada de invierno más seca y cálida

    Una serie de factores está impidiendo que los sistemas frontales avancen desde el sur hacia la zona central del país. Incluyen desde el fin de La Niña hasta la presencia de una alta presión frente a Chile continental.

    Chubascos aislados cayeron tímidamente en la mañana y al anochecer de ayer en algunos sectores de Santiago, que hasta el martes apenas acumulaba 1,7 milímetros de precipitaciones, 96% menos que en un año promedio.

    Así, la capital pasa por su año más seco desde 2014, cuando al 15 de mayo habían caído 1,1 mm y el déficit llegaba a 97%. Algo similar ocurrió en el año 2009, que a la misma fecha acumulaba 4,7 mm y una brecha de 88%.

    Y a futuro el clima no cambiará demasiado. Según el pronóstico que la Dirección Meteorológica de Chile elaboró para el trimestre mayo-julio, Magallanes será la única región del país con lluvias superiores al promedio de los años 1981-2010, que es el período de referencia.

    En cambio, entre las regiones Metropolitana y del Biobío habrá lluvias por debajo de lo habitual. En ellas viven 11,1 millones de personas, o casi dos tercios de la población chilena, según el Censo 2017.

    No se descuelgan

    En el promedio histórico de precipitaciones, en tanto, estarán las regiones de Los Ríos, Los Lagos y Aysén, mientras que en un rango bajo lo normal a normal se ubicarán las de Coquimbo, Valparaíso y La Araucanía. En el extremo norte, como es recurrente, habrá una ausencia casi total de lluvias.

    ¿Qué está impidiendo que caiga agua sobre la zona central?

    Catalina Cortés y Diego Campos, meteorólogos de la Oficina de Servicios Climáticos de la Dirección Meteorológica de Chile, apuntan a un conjunto de factores, varios de ellos interrelacionados: un enfriamiento de las aguas del océano Pacífico en la zona más cercana a Sudamérica, el fin de un breve episodio de La Niña -debido a la propagación desde el Pacífico occidental de una especie de corriente cálida llamada onda Kelvin-, la presencia de una alta presión anómala frente a las costas de la zona central de Chile y la ausencia de agua suficiente en la atmósfera como para que los sistemas frontales provoquen lluvias.

    “Los sistemas (frontales) que normalmente dejan precipitaciones están pasando por Aysén y por Magallanes, y ninguno se descuelga hacia el norte”, precisa Campos. En lo macro, están pasando por donde no queremos que estén pasando”, agrega.

    Así, detalla Cortés, el invierno será “bastante seco, o al menos con precipitaciones bajo lo normal, entre Santiago y Concepción, principalmente”.

    Las temperaturas

    Las temperaturas también tendrán un comportamiento especial en la zona centro-sur del país. Según el pronóstico invernal de la DMC, hasta julio habrá máximas por sobre lo normal entre el interior de la Región de Valparaíso y La Araucanía. En el caso de Santiago, eso implica registros superiores a los 16 grados celsius. Y en Concepción, por encima de los 14 grados.

    Un escenario totalmente distinto se prevé en el sur de Aysén y en Magallanes, donde el pronóstico plantea que habrá temperaturas extremas por debajo de la habitual. Es decir, las máximas no superarían los cuatro grados celsius, mientras que las mínimas caerían más abajo de los – 2,5 C°.

    Embalses del norte

    Respecto de la posibilidad de que se repitan las intensas lluvias que el año pasado permitieron recuperar los niveles de los embalses en el norte del país, el meteorólogo José Vicencio, también de la Oficina de Servicios Climáticos, asegura que “nunca se pueden descartar”.

    No obstante, añade, “es imposible saber si se presentarán eventos puntuales intensos con una perspectiva de varios meses de antelación. Solo el pronóstico de corto plazo (días) es capaz de prever estos fenómenos con un alto grado de confianza”.

    Más calor.
    En abril hubo máximas entre uno y dos grados por sobre lo normal en Iquique y Santiago.

    ”Los sistemas (frontales) que normalmente dejan precipitaciones están pasando por Aysén y por Magallanes, y ninguno se descuelga hacia el norte”. DIEGO CAMPOS Meteorólogo de la DMC

    501,2 mm acumula Valdivia, la ciudad donde más ha llovido este año. La capital de Los Ríos tiene un superávit de 31%.

    95% de déficit, el mayor del país, anotaba Santiago hasta ayer. Tenía 1,7 mm contra 43,6 mm de un año normal.

    1.754 mm debería sumar Valdivia si el año terminara como uno promedio. Le seguiría Puerto Montt, con 1.615 mm.

    148 a 229 mm caen en un invierno habitual sobre Quinta Normal, la estación de referencia para Santiago.

    Cinco ciudades del norte (Arica, Iquique, Calama, Antofagasta y Caldera) aparecen sin precipitaciones este año.

    Fuente: El Mercurio