Organizaciones ciudadanas demandan a Ministra de Energía la descarbonización de la matriz eléctrica

Organizaciones de la sociedad civil se reunieron con Susana Jiménez, Ministra de Energía, donde plantearon las demandas más urgentes de las organizaciones socioambientales, y los gremios médicos. Entre ellas la necesidad de la pronta conformación de la mesa de trabajo para el Fin al Carbón, que incluya el cierre inmediato de las centrales obsoletas y más contaminantes, Ventanas 1 y 2 de Aes Gener en Puchuncavi; Tocopilla 14 y 15 de Engie en Tocopilla y Bocamina 1 de Enel en Coronel, y un cronograma de cierre de las otras 21 generadoras a carbón que afectan la salud de la poblacion.

Durante años las organizaciones sociales han trabajado por la transición energética hacia las nuevas energías renovables y así limpiar la matriz energética y descontaminar Tocopilla, Mejillones, Huasco, Puchuncaví y Coronel, las 5 comunas que se han convertido en zonas de sacrificio socio ambiental del país.

Para plantear esta problemática que se arrastra por años, A la reunión para demandar a la nueva ministra de energía una priorización de este problema asistieron representantes de Chile Sustentable, Terram, Ecosistemas, FIMA, AIDA, Instituto de Ecología Política, Mujeres en Resistencia en Zonas de Sacrificio, Defensoría Ambiental y de la Sociedad Chilena de Pediatría quienes insistieron en la necesidad de terminar con la generación a carbón en el país.

Sara Larraín, directora ejecutiva de Chile Sustentable inicio la presentación señalando que “el cierre de las termoeléctricas carbón partiendo por las más antiguas es un imperativo ético. Las carboneras no sólo representan más del 88% de los contaminantes locales de toda la generación eléctrica del pais, sino que además son una fuente de energía del siglo pasado, que están siendo subsidiadas por todos los chilenos a través de un pago por potencia anacronico que se ha extendido por décadas.  Además de ese subsidio, el impuesto verde, que fue creado con la finalidad de gravar las emisiones de las termoeléctricas, ha sido distorsionado en su aplicación, a tal punto que las energías limpias terminan pagando parte del impuesto que debieran pagar las carboneras y demás energías contaminantes.”

Por otro lado Flavia Liberona puntualizó que “no es sólo un problema de medio ambiente y salud. “Parte importante del parque termoeléctrico nunca ha sido evaluado ambientalmente y si las plantas entraran al SEIA se les podría aumentar las exigencias. Además el carbón no está regulado como combustible por lo tanto no está  regulado su poder calorífico, su transporte y su disposición final, lo que permite que no sean fiscalizados, ni  sancionados los varamientos de carbón que ocurren una y otra vez y los cenizales que también son un tremendo problema para las comunidades locales.”.

En representación de una de las comunas afectadas por las carboneras, Katta Alonso de la organización Mujeres en Resistencia en Zonas de Sacrificio de Puchuncaví – Quinteros relató que “Uno de cada 5 niños de la comuna tiene problemas de aprendizaje y salud crónico. Aparte de las muertes de adultos por cáncer que ocurren cotidianamente. Los varamientos de carbón son cosa de todos los días, por lo cual nuestra bahía, los ecosistemas costeros y las fuentes de trabajo de los pescadores artesanales están destruidas.  Además de los graves “eventos” que ocurren cada cierto tiempo, provocando intoxicación, mareos, desmayos y enfermedades en nuestros niñosos. Emisiones intensas de cenizas, como la que ocurrió hace 3 días o las nubes tóxicas que afectan a Escuelas como La Greda y a toda la población del sector diariamente son un atentado a la salud. Es inhumano lo que vivimos”.

Finalmente Lydia Tellerias de la Sociedad Chilena de Pediatría (SOCHIPE) especificó que la contaminacion de las centrales a carbón ha generado “un problema de salud pública y ello no concierne a un gobierno de turno sino al Estado en su conjunto, pues afecta a la población en general, y particularmente a los niños y a la población vulnerable como embarazadas y adultos mayores. Todos estudios revelan, nacimientos prematuros, problemas de retraso intelectual, retraso en el desarrollo global y eso está comprobado científicamente. Estas centrales no sólo provocan un problema respiratorio, sino que también problemas neurológicos y se ha visto que luego del cierre de termoeléctricas en otros países como China y Australia, mejoraron estas condiciones. En Chile tenemos que hacer estudios nuestros, pero las afectaciones son evidentes, por eso es imperioso el cierre de dichas centrales, mediante un trabajo conjunto”.

Las organizaciones ciudadanas insistieron en la necesidad de un trabajo coordinado entre el Ministerio de Energía, el Ministerio del Medio Ambiente y el Ministerio de Salud para enfrentar los efectos nocivos a los que están expuestos los habitantes de las comunas contaminadas por carboneras, y demandaron a la ministra la conformación de la “Mesa de Trabajo para la salida del Carbón”, instancia que fuera acordada en enero pasado por el Ministerio de Energía y la Asociación de Generadoras.

Asistieron a este encuentro, Sara Larraín directora ejecutiva de Chile Sustentable, Misle Sepulveda, coordinadora de comunicaciones de Chile Sustentable,  Flavia Liberona directora ejecutiva de Fundación Terram, Hernán Ramírez,   Investigador de Fundación Terram, Ezio Costa director ejecutivo de FIMA, Manuel Baquedano  presidente del Instituto de Ecología Política, Brigitte Auvel encargada de descarbonización del Instituto de Ecología Política, Andrés Pirazzoli responsable de política climática de Fundación AIDA, Patricia Salgado de Ecosistemas, Katta Alonso de Mujeres en Resistencia en Zonas de Sacrificio Puchuncaví-Quinteros y Lydia Tellerías  de la Sociedad Chilena de Pediatría y Alejandra Donoso y Cristina Lux de Defensoría Ambiental.